- Por José V. Ciordia, historiador
Tal día como hoy, un 20 mayo de 1741, terminaba el sitio de Cartagena de Indias. Con ello la guerra denominada de España por los británicos. Se enfrentaban Inglaterra y España, siendo España la vencedora del conflicto.
Fue una de los mayores desastres de la armada inglesa y una de las mayores victorias de la española, comparable, por ejemplo a la de Lepanto.
La guerra del asiento, acaecida entre 1739 y 1748, fue un conflicto bélico en el que se enfrentaron las flotas inglesa y española, principalmente en el área del Caribe americano. La acción más significativa de la guerra fue el sitio de Cartagena de Indias de 1741, en la que fue derrotada una flota británica de 186 naves y más de 27000 hombres a manos de una guarnición española compuesta por 3500 hombres y solo 6 navíos, el Galicia, el San Carlos, el San Felipe, el África, el Dragón y el Conquistador.
Los británicos llevaban años intentando convertir el Golfo de México y el mar Caribe en una de sus posesiones; de hecho ya poseían Jamaica y algunas otras islas. Eran constantes pero infructuosos los ataques de corsarios ingleses en aquellas tierras, pero nunca habían conseguido establecerse en tierra firme, en el continente. Uno de estos ataques, producido en Florida, desencadenaría la guerra.
En 1738 era apresado un corsario y contrabandista británico Robert Jenkins por un guardacostas español, La Isabela. Su capitán, Juan de León Fandiño en castigo, le cortaba una oreja al tiempo que le decía, “Ve y dile a tu rey que lo mismo haré si a lo mismo se atreve”. Jenkins volvería a Inglaterra y contaría lo sucedido. Esa era la excusa que se necesitaba para empezar la guerra.
La guerra comenzaba con el ataque inglés a cargo del almirante Vernón, a la ciudad panameña, entonces española, de Portobelo, La victoria inglesa es rotunda- una calle de Londres, “Portobello Road” lo recuerda. Además el famoso himno Rule britannia se compuso para celebrar la victoria-.
Tras ese triunfo inicial, Vernon, envuelto en un clima de euforia, y azuzado por la opinión pública británica, decidió dar un golpe decisivo, para lo que reunió una formidable flota de 186 buques, con 27000 hombres, armada con 2000 cañones, que fondeó a principios de marzo de 1741 junto a la costa de Cartagena de Indias, la ciudad más importante del Caribe, a la que llegaban todas las mercancías del comercio entre España y las Indias. La ciudad estaba gobernada por el Virrey Sebastián de Eslava y defendida militarmente por Blas de Lezo, marino con experiencia en batallar con los británicos y los piratas africanos.
Vernon se creía tan superior que poco después de dar la orden de comenzar el ataque ya había enviado a Inglaterra, un correo anunciando la victoria. Pero eso no iba a ocurrir. La resistencia enconada de los soldados españoles ante el desembarco británico, provocaba una enorme mortandad entre estos últimos. No les queda más que retirarse a sus barcos y comenzar un asedio de la ciudad. Durante 30 sías, pese a la derrota, Vernon cañonea la ciudad. Las enfermedades, la falta de víveres y la resistencia española, hacen que el 20 de mayo levante el asedio, con lo que la victoria española era un hecho.
Los británicos tuvieron entre 8000 y 10000 muertos y unos 7500 heridos, muchos de los cuales murieron en el trayecto de vuelta. En Cartagena sucumbía la flor y nata de la oficialidad británica. Además perdieron 1500 cañones e innumerables morteros, tiendas y todo tipo de pertrechos. Diecisiete buques de guerra resultaron seriamente dañados. Esto suponía un serio revés para la flota de guerra británica, que quedó prácticamente desmantelada y tardaría mucho en reponerse.
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