UPN y PPN condenan la agresión a un concejal regionalista en las fiestas de Burlada, Navarra
UPN ha denunciado la agresión física a su concejal en el Ayuntamiento de Burlada, Carlos Oto, sufrida ayer en el transcurso de las fiestas de esta localidad.
El agresor irrumpió en la sede de UPN cuando varios integrantes de la formación y otras personas se encontraban reunidos y celebrando la jornada festiva y propinó un golpe en el pecho al edil, que tuvo que acudir a los servicios médicos.
“El agresor lanzó gritos de ‘UPN kanpora’, ‘hijos de puta’ y ‘putos fachas’”, relatan desde UPN. La situación se saldó con la actuación de la policía.
“Este tipo de ataques y agresiones a un representante público son inaceptables en democracia y merecen la condena y repulsa de todas las formaciones sin excepción”, han manifestado.
“Máxime si se producen en momentos como las fiestas de una localidad, que deben caracterizarse por la buena armonía, la convivencia y el respeto”, han agregado.
Tras criticar “la violencia física y verbal que seguimos padeciendo formaciones como UPN desde el sector radical abertzale deben desterrarse por completo de nuestra sociedad. Si no, no hay proclamas a una supuesta convivencia que valgan como se lanzan desde el gobierno”.
Finalmente, UPN ha mostrado su apoyo a Carlos Oto y a todo la familia regionalista de Burlada.
PPN condena la agresión
Por su parte, el Partido Popular de Navarra ha condenado la agresión sufrida por el concejal de UPN en Burlada, Carlos Oto, durante las fiesta de la localidad y traslada todo su apoyo y solidaridad tanto al edil como a sus compañeros de formación.
El presidente del PP de Navarra, Javier García, considera “absolutamente intolerable que en una sociedad democrática un representante público pueda ser agredido por sus ideas políticas” y defienden que “ninguna diferencia ideológica puede servir jamás de excusa para la violencia, la intimidación o el señalamiento”.
García lamenta especialmente que estos hechos se hayan producido durante las fiestas patronales de Burlada, “que deberían ser un espacio de encuentro, convivencia y celebración para todos los vecinos, piensen como piensen”.
“Navarra no puede acostumbrarse ni normalizar a quienes pretenden imponer sus ideas mediante la amenaza y la violencia”, concluye el dirigente popular.

