ATME denuncia que hay militares de la Unidad de Regulares infectados de sarna
La Asociación de Tropa y Marinería Española “ATME” constata la preocupación entre los militares de Ceuta por posible aparición de «casos de enfermedades contagiosas entre militares desplegados en Ceuta».
La Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) ha recibido información relativa a la posible aparición de casos de enfermedades contagiosas, probablemente sarna, entre militares que realizan en la Ciudad Autónoma de Ceuta tareas de apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
La entidad considera imprescindible «aclarar la situación, dado que la mayoría de este tipo de enfermedades están incluida en el Sistema de Enfermedades de Declaración Obligatoria (EDO) cuando se presenta en forma de brote, es decir, cuando afecta a dos o más personas relacionadas entre sí».
Según la información trasladada a la Asociación, «algunos militares habrían manifestado preocupación ante la eventual presencia de esta enfermedad infecciosa, lo que ha generado dudas sobre la existencia de casos aislados o vinculados entre sí y sobre la activación de protocolos de vigilancia epidemiológica».
ATME subraya que, en un despliegue que se mantiene desde la entrada masiva de inmigrantes irregulares en la ciudad autónoma, «la transparencia sanitaria es esencial para evitar rumores y garantizar la tranquilidad del personal».
Para esclarecer la situación, ATME ha solicitado al Ministerio de Defensa «información precisa sobre tres aspectos: si se han producido casos de sarna u otras enfermedades infecciosas entre el personal desplegado; cuántos casos se habrían registrado y si presentan relación epidemiológica; y en cuántas unidades se habrían detectado, así como si se ha activado algún protocolo de control de contactos o vigilancia sanitaria».
La Asociación recuerda que «cualquier incidencia de salud debe comunicarse con claridad, acompañada de las medidas preventivas oportunas y del cumplimiento estricto de los protocolos establecidos. ATME insiste en que la protección del personal militar exige una comunicación sanitaria rigurosa, que permita actuar con rapidez y evitar preocupaciones innecesarias en un despliegue prolongado y de elevada exigencia operativa».

