Álex Roca, un atleta con una discapacidad física del 76% y parálisis cerebral, mantuvo una inspiradora intervención como primer ponente en el ciclo “Capacitarse para entender la discapacidad”, que celebra actualmente la Universidad de Navarra.
A los 6 meses de vida un virus causó a Álex esas secuelas. Muchos decían a sus padres que Álex no viviría o se quedaría como un vegetal. No sabían de su fortaleza…
La Universidad, a través de Tantaka, a fin de concienciar sobre la discapacidad y promover la inclusión celebra este evento anualmente. Campus Home apoyaba firmemente la participación de Álex y colaboró con la universidad para hacerla posible.
Álex, único deportista Nike con parálisis cerebral y el primero en el mundo con una discapacidad del 76% en completar una maratón, compartió su experiencia de desafiar prejuicios a lo largo de su vida.
En el encuentro con Campus Home, Álex destacó algunas perlas de sabiduría:
- Superación a través del aprendizaje. Álex ha convertido sus momentos difíciles en oportunidades de aprendizaje: El fracaso, cuando se combina con el aprendizaje, se transforma en éxito.
- Sin límites autoimpuestos. Su lema es claro: Tus límites te los pones tú. Nadie puede decirnos que no somos capaces de hacer algo. A pesar de sus limitaciones, Álex no se pone límites.
- La discapacidad como oportunidad. Él ha hecho de su discapacidad una oportunidad para desarrollar valores sólidos y trabajar por transformar gradualmente la sociedad.
- Desafiando las restricciones sociales. Aunque la sociedad a menudo impone límites, Álex está aquí para cambiar esa narrativa.
- Fortaleza ante las dificultades. En la vida, no todo es fácil. Las dificultades nos hacen más fuertes cuando aprendemos a superarlas.
- La importancia de la actitud y el entorno. Para alcanzar nuestros sueños, necesitamos una actitud positiva y un entorno de apoyo. Y, ahí, la familia juega un papel fundamental.
- Ciertos límites sólo existen en nuestra mente. Y la verdadera fuerza radica en la voluntad de superarlos.
Álex pidió a los estudiantes que sueñen a lo grande aquello que les haga felices y que, eso sí, no se sienten en el sofá: ¡A estudiar!
José Iribas Sánchez de Boado
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