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Algas tóxicas en la cuenca del Ebro: su posible impacto en la salud y el medio ambiente

Algas tóxicas en la cuenca del Ebro: su posible impacto en la salud y el medio ambiente

 

Hay noticias que pasan como de corrido y que deberíamos leer con más pausa. Porque no conviene jugar con las cosas de comer (o de beber). 

En julio del pasado año, algunos medios de comunicación nos hablaban de la contaminación alimentaria con profusión de datos. 

Algunos lectores se quedarían alarmados. Y otros más, habrían pasado página. Desgraciadamente, se suele decir que el periódico de hoy envuelve el almuerzo de mañana. Mal papel, para todo lo que trabajan los profesionales de la comunicación. Aunque es verdad que unos acontecimientos se solapan con otros y de alguna manera ha de imperar la rabiosa actualidad (a veces, nunca mejor dicho).

Pero mientras esto sucede, hay quienes trabajan, desde la discreción y la perseverancia, para proteger o potenciar nuestra calidad de vida. Aunque raramente sean noticia. No son influencers, por mucho que puedan influir.

En este caso me refiero (luego le pondré nombre y apellidos) al Instituto de Biodiversidad y Medioambiente (BIOMA) de la Universidad de Navarra. Éste ha emprendido a través de la Cátedra Campus Home de Sostenibilidad una investigación crucial para la salud de nuestros ecosistemas acuáticos. En este caso, en concreto, en la cuenca del Ebro. Su objetivo es evaluar el impacto de las algas tóxicas, en particular las cianobacterias, en los ríos y embalses de la zona de Navarra y su entorno. 

Este estudio aborda una problemática que excede de dicho ámbito territorial y que puede afectar tanto a la calidad del agua como a la salud humana y la agricultura.

El problema de las algas nocivas

Las cianobacterias, también conocidas como algas verdeazuladas, han proliferado en los embalses y ríos de la cuenca del Ebro. Estos microorganismos, aunque naturalmente presentes, pueden volverse perjudiciales cuando se multiplican en exceso. ¿Por qué? Porque producen toxinas que afectan negativamente a la calidad del agua y, en última instancia, a la salud de quienes la consumieran.

El rol investigador

El investigador –es hora de darle el protagonismo que merece- Yasser Morera, recientemente incorporado al BIOMA de la Universidad gracias a la Cátedra Campus Home de Sostenibilidad, lidera este proyecto. Con él pretende evaluar química, biológica y toxicológicamente las cianobacterias presentes en los cuerpos de agua. 

El objetivo es contribuir a una gestión sostenible del agua, especialmente en el contexto actual de altas temperaturas estacionales que podrían favorecer la proliferación de estas algas.

Metodología y objetivos

El equipo de investigación toma muestras de agua, sedimentos y material en partículas en diversos puntos de la cuenca. Tras ello, las muestras se analizan para identificar los tipos de cianobacterias presentes y evaluar su toxicidad. Además, se estudian las consecuencias de estas floraciones en:

  • Salud humana: ¿Qué riesgos conllevan las toxinas para quienes viven cerca de estos cuerpos de agua?
  • Ecosistemas: ¿Cómo afectan las cianobacterias a la biodiversidad acuática y terrestre?
  • Economía: ¿Qué impacto tienen en actividades como la pesca y el turismo?
  • Abastecimiento de agua potable: ¿Podrían estas algas afectar la calidad del agua que llega a nuestros hogares?
  • Agricultura: ¿Hay riesgos para los cultivos regados con agua contaminada?

La última palabra la tienen los investigadores, precisamente esos que, calladamente, realizan cada día su labor.

Beneficios y concienciación

Este proyecto no solo busca mejorar la gestión de las cuencas, sino también concienciar a la población y a las autoridades. La identificación temprana de estas algas es crucial para prevenir problemas mayores. 

Así, todos podemos contribuir a proteger nuestros ríos y embalses de futuras floraciones de algas tóxicas.

La investigación del BIOMA es un paso importante hacia un futuro más sostenible y saludable. Ese que todos decimos defender. 

Difundir proyectos como éste, ya es un cierto reintegro de responsabilidad social y de gratitud hacia quienes se dejan la piel por nuestra salud, la sostenibilidad y el medio ambiente. 

 

José Iribas S. Boado

 

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