“Lo más sorprendente es que el clan, que es uno de los más peligrosos, que tiene en su haber delitos de todo tipo de violencia, incluso de intentos de homicidio, le dijo a su partido que no, que no quería delinquir para el partido del presidente Sánchez“.
Denuncia que en estos ocho años de sanchismo, hemos visto en el Gobierno “amaños de contratos, dinero público para contratar a mujeres prostituidas para ministros, los dos hombres fuertes del presidente del Gobierno en prisión, les hemos visto grabarse, les hemos visto chivarse, hemos visto hasta contrabando de joyas…”, y explica que “cuando ya creíamos que era imposible llegar a más nivel de corrupción en el Gobierno, nos enteramos esta semana que las cloacas de su partido contactan con el clan de Badajoz para intentar amedrentar a la juez que investigaba al hermano del presidente del Gobierno”.
“Dejemos trabajar a la Justicia, pero eliminen a la juez Biedma. Ese es el gobierno de Sánchez”, echa en cara a Bolaños, a quien recuerda sus propias palabras en el Parlamento: “Ha venido aquí y nos ha dicho que Santos Cerdán era honorable y que le estábamos difamando, ha venido aquí y nos ha dicho que no conocían de nada a Leire, vino aquí y nos dijo que lo de Aldama eran todo inventadas”.
“Tiene usted un buen maestro de la soberbia, porque el señor Sánchez el otro día en un mitin gritaba ¡No voy a perdonar a la derecha jamás! Casi no duermo del disgusto… -ironiza-”. “El yerno de Sabiniano, que ha vivido toda la vida del negocio de la prostitución del suegro, dice que no nos perdona; el presidente que ha pactado con Bildu sacar a terroristas para que le pongan ahí dice que no nos perdona; el presidente cuyas dos manos derechas han pasado por prisión por corrupción dice que no nos perdona; y el presidente que ha pedido a su partido que se elimine a una juez para no investigar a su hermano dice que no nos perdona”, enumera.
“Pues díganle una cosa a Sánchez: La derecha no acepta ni pide su perdón y cuando los españoles le echen, no creo que le valga con pedirles perdón“, concluye.