
El secretario general de la Federación de Servicios a la Ciudadanía (FSC), Cecilio Aperte, y la técnico del Gabinete de Estudios de CCOO de Navarra, María Román, han presentado una guía sobre gestión deportiva en Navarra y han situado varias conclusiones de la investigación.
Se trata de un sector emergente
A pesar de la crisis, el sector ha generado empleo y ha incrementado su tejido productivo. Esta actividad está suponiendo un nicho de empleo para la población joven con titulaciones diversas, incluso sin formación especializada. Es un sector compuesto por 181 empresas que emplean a 2.903 trabajadores y trabajadoras.
El peso específico de esta actividad en Navarra, en términos económicos, está a la cabeza en España en aspectos como el gasto en bienes y servicios deportivos. El gasto medio anual por hogar en servicios y bienes deportivos en Navarra es de 426,3 euros, el 2º más elevado por comunidad; y el gasto medio anual por persona es de 167,8 euros, el más alto del conjunto nacional. Estos datos nos permiten concluir que se trata de un sector maduro con una elevada demanda social.
Alta demanda de perfiles profesionales polivalentes
Esta es una de las razones que hacen que este sector sea muy proclive a la formación. Más de tres de cada cuatro trabajadores/as estaría interesado en realizar formación relacionada con su trabajo y con otras ocupaciones.
Es importante destacar la exigencia de certificados de acreditación profesional para el personal de salvamento o personal de mantenimiento y limpieza de piscinas que les capacita para desarrollar su actividad.
Características del empleo del sector
El rasgo distintivo del sector es la alta parcialidad del empleo. Pero no se trata de una jornada parcial elegida, ya que al 76% le gustaría trabajar más horas de las que tiene actualmente. Uno de cada cuatro trabajadores/as tiene una importante movilidad. En esos casos el número de contratos por persona es elevado. El tipo de contrato más utilizado es el contrato indefinido; sin embargo, la temporalidad afecta al 21% del personal.
El número medio de horas de trabajo semanal es de 28 horas, y el salario medio mensual en el conjunto del sector es de 1.272,54 euros a jornada completa y de 722,78 euros jornada parcial.
Se observa una feminización de los puestos en aquellos eslabones de la escala profesional que implican menor poder de decisión y de responsabilidad y menor cualificación. Además, las mujeres se concentran en los tramos de edad superiores a la media -38 años- debido a las dificultades para conciliar su vida laboral y familiar.
Por su parte, el colectivo de monitores/as deportivos está expuesto a una mayor precariedad laboral: temporalidad más elevada y mayor uso del contrato fijo-discontinuo; jornada a tiempo parcial más extendida; media de 20,2 horas semanales de trabajo y mayor riesgo de sufrir bajas laborales.
Propuestas de actuación a nivel formativo y laboral
Lo más interesante del informe son las propuestas de actuación elaboradas por los propios trabajadores y trabajadoras del sector en Navarra para mejorar. A nivel formativo son las siguientes:
– Profesionalizar el sector a través de la formación en tres niveles: uno, certificados de acreditación, exigibles para el desempeño del puesto; dos, formación para el empleo, acorde al sistema de polivalencia y específica para el colectivo de monitores; y tres, cualificaciones profesionales, que combinan experiencia y formación modulada.
– Planificar la formación desde una perspectiva global, teniendo en cuenta las necesidades del sector en su conjunto.
– Entender la formación de las plantillas como elemento diferenciador y de ventaja competitiva del servicio en un entorno cada vez más competitivo.
– Desde las empresas, facilitar el acceso a la formación en horario de trabajo y promover la formación a cargo de la empresa.
– Reciclaje profesional de monitores y socorristas, que posibiliten el acceso a una segunda actividad dentro del sector.
Y éstas son las propuestas para mejorar a nivel laboral:
– Apostar por la conciliación familiar y laboral sin limitaciones, destinando por parte de la empresa los medios económicos, organizativos y de personal necesarios para ello.
– Mejorar el reconocimiento y valoración de los y las profesionales.
– Evitar el intrusismo profesional, especialmente en la ocupación de monitores.
– Cambio en la organización y gestión de los recursos humanos con el fin de evitar la parcialidad de las jornadas.
– Elaborar planes para evitar riesgos asociados a los puestos y mejorar la salud laboral del trabajo, con revisiones y renovaciones del material de apoyo necesario para el mismo.
– Homogeneizar las condiciones de trabajo de los clubs deportivos.
– Impulsar el asentamiento de las plantillas, especialmente de monitores a través de la contratación indefinida o de la ampliación de jornadas de trabajo.
