Afectados por Urbanismo del Ayuntamiento de Pamplona piden levantar la suspensión de licencias en la ciudad y la recurren judicialmente solicitando medidas cautelares
Dos meses después de aprobar la suspensión de licencias vinculadas a la transformación de plantas bajas, el Ayuntamiento anuncia una revisión a la baja de su ámbito y sitúa antes de finalizar 2026 el horizonte para resolverla. Afectados por Urbanismo Pamplona reclama dejar sin efecto la medida y dar una solución inmediata a los proyectos iniciados antes del 2 de julio. La suspensión ha sido recurrida judicialmente, con solicitud de medidas cautelares para proteger los derechos e intereses de los afectados y evitar que la medida siga causando perjuicios mientras se resuelve el recurso.
Los afectados siguen reuniendo a personas afectadas a través de un formulario confidencial en estos contactos: correo afectadosurbanismopamplona@gmail.com y el formulario https://forms.gle/Z6GdpyG6LWBHZbRRA
Comunicado de Afectados por Urbanismo del Ayuntamiento de Pamplona
La suspensión ha afectado a personas que habían actuado conforme a la normativa vigente, en muchos casos después de consultar con Urbanismo, realizar estudios técnicos, comprar locales y asumir importantes compromisos económicos.
El Pleno del 10 de septiembre abordó siete recursos de reposición. En dos casos, el propio Ayuntamiento concluyó que la suspensión no resultaba aplicable y dejó sin efecto las comunicaciones practicadas.
La cuestión de fondo es clara: la suspensión produjo efectos inmediatos mientras todavía se revisaban y afinaban los criterios que determinaban su alcance.
De 65 calles estudiadas a 90 suspendidas
En febrero de 2025 se hizo pública una propuesta que identificaba 65 calles como posibles ejes comerciales mediante criterios de ocupación, actividad y número de comercios. Se trataba entonces de una propuesta en estudio.
La suspensión aprobada en julio de 2026 terminó afectando a 90 calles y, apenas dos meses después, el Ayuntamiento anunció que el listado sería revisado a la baja.
¿Qué justificó pasar de 65 a 90 calles? ¿Quién decidió incorporar las 25 adicionales y sobre qué datos? ¿Qué criterios se utilizarán ahora para reducir nuevamente el listado?
Pocos días antes de aprobar la suspensión, el propio Ayuntamiento calificaba como «preliminar» la identificación de los ámbitos y anunciaba todavía participación, contraste y recopilación de datos.
«A nadie se le quita nada»: los casos reales frente a la afirmación de Mikel Armendáriz (Geroa Bai)
Afirmó esto el 2 de julio. Sin embargo, entre los casos documentados figura una familia que había comprometido alrededor de 90 000 euros de patrimonio personal entre compra, notaría, proyecto, constructora y materiales.
Otro afectado, de 29 años, había comprado un local para convertirlo en su vivienda habitual. Según explica, era «la única opción» para poder independizarse.
En otro caso, una propietaria había adquirido el local para primera vivienda, pagado el proyecto técnico y presentado la solicitud antes del 2 de julio.
Son compras formalizadas, ahorros invertidos y decisiones personales adoptadas antes de la suspensión. A ello se añade el impacto sobre arquitectos, constructoras, gremios y proveedores: menos obras y actividad suponen también menos trabajo y riesgo para empleados y autónomos del sector.
Quienes aprobaron la suspensión reconocen que debe corregirse
Joxe Abaurrea San Juan (Bildu) reconoció que la identificación se había realizado «de manera expansiva» y que era «muy probable que haya que reajustar conforme avancemos».
Xabier Sagardoy Ortega (PSN-PSOE) calificó la propuesta de «excesivamente restrictiva» y su delimitación de «claramente desproporcionada». Pese a ello, votó a favor.
Mikel Armendáriz reconoció posteriormente que el listado era extenso: «Esto se modificará, lógicamente, y se afinará más».
Menos mal que esa forma de proceder no se aplica a la medicina: primero se abre el pecho y luego ya se verá qué tenía el paciente.
Aquí se decidió primero paralizar y después estudiar.
José María Mauleón Echeverría (Contigo-Zurekin), al referirse a una pareja que había comprado una bajera para convertirla en vivienda, afirmó: «Precisamente, a esas son las personas a las que hay que proteger» y «Eso es lo que queremos potenciar, no lo contrario».
¿Cómo se protege a esas personas paralizando precisamente su proyecto?
Navarra quiere eliminar obstáculos; Pamplona los introduce
El 1 de abril, Begoña Alfaro García, vicepresidenta tercera y consejera de Vivienda, presentó el proyecto del nuevo Decreto Foral de Habitabilidad con el objetivo de «facilitar la incorporación de viviendas al parque residencial actual, eliminando obstáculos innecesarios» para la transformación de espacios existentes en vivienda.
Mientras Navarra plantea eliminar obstáculos, Pamplona introduce una suspensión sobre ese mismo tipo de actuaciones.
A esta contradicción se suma otra cuestión todavía pendiente: ¿en qué estado se encuentra actualmente la tramitación del nuevo Decreto Foral de Habitabilidad y cuándo prevé el Gobierno de Navarra aprobarlo?
«Mantener locales vacíos no aporta ningún beneficio para la ciudad» La frase pertenece a Xabier Sagardoy Ortega (PSN), quien defendió también que su transformación en vivienda puede revitalizar determinados entornos.
La lógica económica es sencilla: para transformar un local en vivienda, el valor final debe permitir asumir compra, obras, técnicos, impuestos, financiación y riesgo. Cuanto mayor sea su valor comercial, más difícil resulta que el cambio de uso sea viable.
Por ello, los cambios de uso aparecen precisamente en inmuebles cuya demanda comercial se ha reducido, permitiendo recuperar espacios vacíos e incorporar vivienda al mercado.
El propio Ayuntamiento reconoce esta realidad: su Plan de plantas bajas plantea facilitar vivienda en planta baja. La misma lógica aparece en el PEAU del Segundo Ensanche actualmente en tramitación, que propone permitir vivienda en planta baja en determinados tramos.
Hay una realidad que ninguna norma puede modificar por decreto: la demanda comercial.
Se puede aprobar una norma intentando suspender la ley de la gravedad, pero la gravedad seguirá ahí. Una norma puede limitar los usos de un local, pero no puede crear clientes, actividad ni rentabilidad donde no existen.
Impedir su transformación no hará que vuelva a abrir un comercio: solo consigue que siga vacío.
Una solución inmediata
Afectados por Urbanismo Pamplona reclama dejar sin efecto la suspensión y permitir continuar los proyectos afectados o, como mínimo, dar una solución inmediata a todos aquellos que habían iniciado actuaciones antes del 2 de julio.
Solicitamos hacer públicos los estudios, datos y criterios que justificaron la suspensión y la selección de calles. También los informes, expedientes o fuentes que respaldan la afirmación de Mikel Armendáriz sobre comerciantes desplazados de locales alquilados para destinarlos a vivienda o alojamiento turístico: cuántos casos se documentaron, en qué calles y durante qué periodo.
Y los datos que justificaron pasar de 65 calles estudiadas a 90 suspendidas y los criterios para reducir ahora el listado.
Primero estudiar, contrastar y analizar. Después, si es necesario, regular. No al revés.

