
EFE.- El Juzgado de lo Mercantil Número 1 dePamplona ha condenado a la antigua Caja Navarra, absorbida por CaixaBank, a reincorporarse al accionariado del Grupo Incita y a abonarle 267.137,94 euros.
La sentencia ha sido dada a conocer hoy por el grupo Incita, que entró en concurso de acreedores en octubre de 2013, unos meses después de que CaixaBank saliera de su accionariado una vez que, tras integrarse Caja Navarra en Banca Cívica, esta entidad fuera absorbida por la entidad catalana.
La demanda fue interpuesta por la Administración Concursal de Incita contra el acuerdo que permitió la salida de CCAN 2005 Inversiones Societarias SAU (ahora CaixaBank) del capital del Grupo Incita.
La sentencia tiene para el grupo Incita «una importante trascendencia» ya que a su entender «responsabiliza a CaixaBank de la insolvencia de Incita y de su concurso de acreedores».
En su sentencia, el Juzgado ha dictaminado rescindir la compraventa de las 278.269 participaciones de Incita propiedad de Caja Navarra y condenar a CAN a reintegrar a TBS Advanced (empresa del Grupo Incita) un total de 267.137,94 euros.
De esta manera, según Incita, «ha quedado acreditado que la actuación de CAN-CaixaBank fue en su único y exclusivo beneficio, usando a las concursadas del Grupo Incita como meros instrumentos de sus intereses».
La demanda fue admitida a trámite en 2014. El propio administrador, Gorka Jiménez, interpuso también un recurso de anulación de la rescisión del contrato que unía a Incita con Caja Navarra. Una rescisión de contrato que se firmó con fecha 30 de mayo de 2011, cuando en realidad se suscribió el 27 de septiembre de 2011. Este hecho también fue probado ante el juzgado. Según asegura Gorka Jiménez se le obligó a firmar en contra de su voluntad la rescisión del contrato porque conllevaba un problema de cara a su fusión con Caixabank.
En la actualidad, el concurso de acreedores de Incita se encontraba a la espera de la resolución de este juicio.
