Construir más vivienda e intervenir menos fomenta el desequilibrio entre oferta y demanda en el caso de Navarra
Institución Futuro analiza el reciente Informe sobre la vivienda en Navarra 2025, publicado por el Gobierno de Navarra que confirma la creciente brecha entre la oferta y la demanda de vivienda protegida. Aunque el número total de viviendas iniciadas ha mostrado cierta recuperación respecto a los mínimos registrados durante la pasada década, ese crecimiento no ha venido acompañado de un aumento suficiente de la vivienda protegida. En 2025 se iniciaron 2.377 viviendas, de las que únicamente 630 (un 27%) fueron protegidas, muy lejos de las 2.655 que se construyeron en 2011 y que supusieron el 64% de las viviendas iniciadas.
Frente a esa escasa oferta, la demanda continúa aumentando. Las solicitudes de vivienda protegida -en alquiler, en compra o en ambas modalidades- han pasado de 6.434 en 2011 a 24.719 en 2025, prácticamente cuatro veces más. Desde 2018 el crecimiento ha sido especialmente intenso, impulsado sobre todo por las solicitudes de vivienda protegida en alquiler.
El acceso a la vivienda protegida en compra se ha deteriorado de forma muy significativa durante los últimos años. Mientras las solicitudes se han multiplicado por más de nueve, al pasar de 1.184 en 2011 a 10.804 en 2025 la oferta anual de viviendas protegidas ha seguido una trayectoria descendente y apenas alcanzó 312 viviendas en 2025. Como consecuencia, la cobertura de la demanda se ha desplomado: si en 2011 la oferta era suficiente para atender el 141,7% de las solicitudes, en 2025 apenas cubre el 2,9%. En otras palabras, hoy existe aproximadamente una vivienda protegida en compra por cada 35 demandantes, lo que evidencia el enorme desajuste entre oferta y demanda.
La situación es aún más preocupante en la vivienda protegida de alquiler. Las solicitudes han pasado de 5.806 en 2011 a 20.136 en 2025, mientras que la oferta apenas ha variado, situándose en 182 viviendas el último año. Esta falta de respuesta ha llevado la cobertura a niveles mínimos: desde el 3,8% de 2011 hasta apenas el 0,9% en 2025, con ejercicios en los que incluso fue prácticamente inexistente. El resultado es que actualmente más de 110 demandantes compiten por cada vivienda protegida de alquiler ofertada.
Los datos oficiales del propio Gobierno de Navarra muestran que el principal problema de la vivienda es la falta de oferta. No obstante, el Think Tank navarro destaca que cuando durante años se construyen muchas menos viviendas de las que la sociedad demanda, el resultado inevitable es el aumento de los precios y el deterioro de la accesibilidad. En este contexto, continúa, medidas como el control de los precios del alquiler o el blindaje de las viviendas protegidas de alquiler – todas las viviendas de alquiler que actualmente están protegidas van a mantener de forma indefinida su calificación- resultan totalmente contraproducentes. Introducen incertidumbre jurídica y reducen los incentivos para que promotores e inversores desarrollen nuevas promociones. Si Navarra quiere resolver el problema de la vivienda de forma duradera necesita facilitar la construcción de más viviendas, liberar suelo, agilizar la tramitación urbanística y generar un marco estable que favorezca la inversión y permita incrementar de manera sostenida la oferta residencial.





