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La Urban20 reúne a las grandes ciudades, desde Barcelona hasta Nueva York, para buscar soluciones comunes a la crisis de vivienda
La problemática del acceso a la vivienda ha centrado uno de los principales debates de la cumbre Urban20 celebrada en Nueva York, donde el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha hecho un llamamiento a ampliar al resto del mundo la alianza europea de alcaldes por la vivienda asequible. Durante su intervención, Collboni ha defendido una mayor cooperación entre gobiernos locales para afrontar una crisis que afecta de forma creciente a las grandes áreas urbanas y reforzar su capacidad de actuación ante fenómenos que trascienden las fronteras municipales.
Ante este posicionamiento, Yogi Thadhani, Country Manager de Finteca en España, considera que el llamamiento de Collboni confirma que el acceso a la vivienda ha dejado de ser un problema estrictamente local o nacional para convertirse en uno de los grandes retos económicos y sociales de las ciudades. No obstante, recuerda que la cooperación entre administraciones y las medidas regulatorias deben ir acompañadas necesariamente de políticas capaces de incrementar la oferta disponible.
«Que las principales ciudades mundiales empiecen a coordinarse internacionalmente en materia de vivienda ratifica lo que venimos sosteniendo: la vivienda es ya uno de los mayores cuellos de botella económicos. Sin embargo, la gran conclusión como expertos es que la regulación o una intervención a modo de parche, por sí sola, no genera ni un solo metro cuadrado nuevo de vivienda», asegura el directivo.
A juicio de Finteca, el creciente consenso entre las grandes ciudades sobre la necesidad de actuar refleja la urgencia del problema, aunque la compañía advierte de que las iniciativas centradas exclusivamente en introducir restricciones o limitaciones sobre determinados usos de la vivienda no atacan el origen estructural de la crisis.
«Acotar el alquiler turístico o las segundas residencias en zonas tensionadas solo ofrece una solución a corto plazo. El verdadero riesgo de estas medidas es fracturar la seguridad jurídica y ahuyentar el capital privado que el sector necesita desesperadamente, solo que utilizado de un modo adecuado«, advierte Thadhani.
En este sentido, el directivo valora positivamente que la vivienda haya pasado a ocupar un lugar prioritario en la agenda de los gobiernos locales y que las ciudades busquen compartir estrategias y soluciones. Para Finteca, sin embargo, esa cooperación debe servir también para abordar el principal desequilibrio del mercado: la falta de oferta suficiente en las zonas donde existe una mayor presión residencial.
«Nos parece acertado que las ciudades unan fuerzas y reconozcan que estamos ante un problema que supera sus propias fronteras. Pero cualquier restricción será insuficiente para resolver el problema de fondo si no va acompañada de un incremento real de la oferta«, señala Thadhani.
La compañía defiende así que la respuesta a la crisis habitacional debe combinar la capacidad de actuación de las administraciones con medidas que faciliten la promoción de nuevos desarrollos y aceleren la llegada de financiación al sector. Desde esta perspectiva, considera que una alianza internacional entre ciudades puede resultar positiva para intercambiar experiencias, coordinar políticas y encontrar fórmulas comunes para ampliar el parque residencial, siempre que el objetivo final sea aumentar efectivamente la vivienda disponible.
«Desde Finteca alertamos de que para desbloquear la promoción y la financiación de nuevos desarrollos no hacen falta más trabas burocráticas, sino certezas. La única ecuación válida para democratizar el acceso a la vivienda exige agilizar licencias, incentivar la inversión y articular estructuras de financiación ágiles que permitan expandir de forma masiva el stock disponible«, concluye Thadhani.

