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Cierres

Pues eso, con la Almudena, patrona de Madrid, clausura Joy Eslava.

Creada teatro en homenaje al músico navarro don Hilarión por su sobrino, allí estrenaba Valle Inclán, quien tanto escribiese sobre Estella. Su ubicación en la calle Arenal, muy propia: junto a una librería de lance y la iglesia de San Ginés, donde sacralizara matrimonio Lope de Vega o se bautizó Quevedo.

Alzó más el vuelo con Luis Escobar. Bajo este director y dramaturgo todas las figuras usaron sus camerinos. Luego la adquiriera Pedro Trapote, cambiando función, que no estructura, a discoteca. Continuó bonita, manteniendo sus palcos y proscenios. Si le sumamos buena música, lógico que la poblaran desde famosos a estudiantes, o que la visitasen nutridas huestes foráneas. Daba empleo a 247 personas. Aneja, abrevadero de noctámbulos al alba; agasajo postinero para gatos o visitantes todo el día, la castiza chocolatería de la misma propiedad. Aquí, música de organillo.

Por sacar venial pega a Joy, diré que los vasos de tubito no permitían la calidad de los combinados forales; ese problemilla se podía soslayar vía propina y no cursaba en zonas VIP.

En ella se grabaron varios programas de televisión, lo que aprovecho para contar un secreto. No hace mucho, con gran aparato, se lanzó una inspección simultánea sobre varias discos de renombre, Pachá, Amnesia o la que hablamos. Permítanme narrar la escena en voz del teniente Colombo.

—Todo en regla. Sin embargo, ocurre una cosa: quiero ponga ese DVD que tiene.

Resultó contener dos espacios recién grabados por la entidad oficial RTVE en las fincas de la familia. Crianza esta del ganado bravo, aunque pese al vicepresidente, legal, sostenible y ecológica. Fuese la dotación y no hubo más.

Hoy la gerencia de Joy Eslava anuncia que se transforma en restaurante-espectáculo.

Ocurre que la pandemia, con su gestión, nos está golpeando a todos. Por añadidura y en particular, muy fuerte a hostelería, comercio, autónomos, pequeños empresarios…; con ellos, a miles de trabajadores. Leía en este medio a Carlos Tabar, presidente de ASBANA, lo que sufre su sector. A la vez se publicó la venta de una sala de fiestas pamplonesa.

En tanto, mientras toda Europa baja impuestos, España los sube. También sufrimos inflación de ministerios y asesores; ya que, si bien los gobiernos coaligados en otros países dividen carteras, el nuestro las multiplica. Tocamos al doble por contribuyente que cualquier nación.

Escobar, marqués de Las Marismas (donde asienta uno de los palacios que usufructúa Pedro Sánchez), se hizo famoso con su interpretación de otro. Actuaba en La escopeta nacional. Berlanga filmó sobre un empresario, interpretado por Sazatornil, que abona al marqués de Leguineche la organización de una montería para intentar hacer negocio. Sin éxito.

En una escena almuerzan montón de invitados. Leguineche se dirige a quien paga, tono alto para que se oiga, con esta frase:

— ¿Está rico?

Ante la respuesta afirmativa, apostrofa gritando de nuevo:

— ¡Entonces, se dice!

Quién ve como le sablean, murmura, “si me está cobrando un riñón, tendrá jeta”. ¿A que les suena?

Pues eso.

Jesús Javier Corpas Mauleón, escritor

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