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Miles de alumnos en toda España viven su particular 12 de octubre lejos del debate social
Estos actos se celebran en un contexto en el que el 89,8% de los españoles considera que los conflictos sociales -violencia, polarización y enfrentamientos- están aumentando en nuestro país, según el Estudio sobre temores en la sociedad actual del CIS, publicado en febrero de 2026. En una conversación en la que con frecuencia pesan más las diferencias que los puntos de encuentro, varios centros escolares de toda España plantean una nueva forma de vivir la experiencia: detenerse, escuchar y reconocer aquello que nos une.
En los centros del grupo Colegios RC España, se celebran durante diferentes jornadas su particular homenaje a la bandera reuniendo a alumnos, familias y la comunidad educativa alrededor de un mismo gesto. El valor de esta celebración no reside solo en el símbolo, sino en lo que permite experimentar: que pertenecer no es quedarse al margen, sino participar, escuchar y asumir una responsabilidad con los demás.
“Cuando una comunidad educativa se reúne para mirar lo que comparte, los alumnos descubren que la unidad no consiste en pensar todos igual, sino en saber cuidar juntos aquello que nos vincula. En estas celebraciones, los niños y jóvenes nos recuerdan a los adultos que el respeto, la escucha y el servicio siguen siendo una manera de construir sociedad”, afirma Valeria Harrington, directora de Educación.
Una celebración que devuelve valor a lo común
Un homenaje a la bandera es, ante todo, una experiencia compartida. En lugar de entender los símbolos como una frontera, los alumnos aprenden a acercarse a ellos como parte de una historia y de una comunidad que les precede y que también les necesita. El acto les invita a detenerse, mirar alrededor y comprender que hay realidades que se sostienen entre todos.
Esa vivencia tiene un valor especialmente relevante fuera del colegio. En una sociedad que suele dirigir la mirada hacia el desacuerdo, el reproche o aquello que no funciona, celebrar lo que une abre un espacio distinto: uno en el que se puede reconocer la pluralidad sin renunciar a los vínculos compartidos.
Cuando los alumnos se convierten en referentes
En estas celebraciones que realizan los 7 colegios del grupo Colegios RC España, se produce, en cierto modo, un intercambio de roles. Son los alumnos quienes hacen visible una lección que los adultos también necesitan recuperar: escuchar antes de juzgar, participar antes que observar desde fuera y valorar lo que se comparte antes de fijarse en lo que separa.
Lejos de ser una enseñanza abstracta, el acto les sitúa ante una forma concreta de convivencia. Los niños y jóvenes descubren que su presencia importa, que sus gestos tienen significado y que pueden ser referentes para quienes les rodean. Aprenden que la pertenencia trae consigo responsabilidad y que el liderazgo también se ejerce cuidando del bien común.
Una lección que trasciende el patio
El mensaje llega en un momento en que el debate social e institucional parece habitualmente atrapado en la confrontación. Sin responder a esa tensión con otro discurso, los Colegios RC España proponen una experiencia: reunir, compartir y dar sentido a aquello que une. No se trata de pedir uniformidad, sino de mostrar que es posible convivir desde el respeto a las diferencias.
La Ley 18/1987 establece el 12 de octubre como Fiesta Nacional de España y vincula la fecha a una historia común construida desde la pluralidad cultural y política del país. Llevar esa idea al ámbito educativo significa formar alumnos capaces de mirar los símbolos con conocimiento, sentido crítico y responsabilidad.
El mensaje hacia la sociedad es sencillo: la convivencia no se enseña únicamente con normas o discursos. Se aprende también cuando un niño descubre que puede compartir un gesto con alguien que piensa, vive o pertenece a otra generación; cuando entiende que el respeto no exige uniformidad; y cuando comprueba que la memoria puede unir si se vive como una invitación al servicio y no como un motivo de enfrentamiento.
En una conversación pública que muchos adultos perciben como más tensa, estos encuentros plantean una alternativa pedagógica: convertir los símbolos en una ocasión para escuchar, comprender y cuidar la convivencia desde los primeros años.
Colegios RC España

