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Nuevos préstamos del Museo de Navarra para tres exposiciones temporales de la temporada de otoño
Seis piezas de la colección del Museo se podrán ver en Valladolid, Madrid y Donostia-San Sebastián entre octubre de 2026 y febrero de 2027
El Museo de Navarra presta seis piezas durante los próximos meses que podrán verse en el Museo Nacional de Escultura, en la Fundación Juan March y en el Kursal. Y es que, los meses de otoño, tras el descanso veraniego y el inicio de un nuevo ciclo laboral, son los elegidos por muchas instituciones culturales para presentar sus exposiciones estrella del año, en las que han estado trabajando desde meses atrás para seleccionar las piezas participantes que mejor acompañen los discursos expositivos.
La cantidad y variedad de solicitudes de obras en préstamo que el Museo de Navarra está recibiendo manifiesta, por un lado, una colección de alto interés histórico-artístico y patrimonial y por otro, que el trabajo que está desarrollando en los últimos años para visibilizarla en repositorios digitales de acceso público facilita su conocimiento en los entornos de investigación curatorial.
Exposiciones temporales con obras del Museo de Navarra
El Museo Nacional de Escultura presenta la exposición Tiempos de Paz y Diplomacia. Diego y Constanza, Condes de Gondomar, con el objetivo dar a conocer la vida y el legado de Diego Sarmiento de Acuña – primer conde de Gondomar, cuando se cumple el cuarto centenario de su fallecimiento – y Constanza de Acuña, así como el contexto histórico, político y cultural que les tocó vivir en el primer tercio del siglo XVII.
Comisariada por Óscar Fernández y Berta Cano, propone a través de una selección de piezas vinculadas a este periodo, acercarse a una época marcada por los esfuerzos de distintos países europeos por abrir una nueva etapa de concordia después de las guerras que habían asolado el continente durante el siglo anterior. Bienes culturales que además de ser reflejo de la cultura material y la representación del poder propias del momento también respondían a una función práctica o estética y contribuían a proyectar hacia el exterior la riqueza, la generosidad y la posición de quienes los poseían.
Para ello, el Museo de Navarra presta tres obras, entre las que destaca la Armadura de torneo procedente del Palacio de Muruzábal. Una muestra excepcional de la armería del siglo XVI realizada en acero templado y cuyos acabados de ataujía (oro y plata) y el trabajo preciosista de la decoración son propios de las armaduras de lujo.
El cáliz de Sandoval y Rojas, llamado así por tener grabado en su base el escudo de Francisco Gómez de Sandoval y Rojas (primer duque de Lerma), es una pieza de orfebrería realizada en plata que no cuenta con otra decoración que esta inscripción, siendo en su sencillez y armonía de formas donde reside su belleza.
Por último, un cofrecillo también de plata, de cuerpo prismático y tapa abovedada ricamente decorado con motivos vegetales y animales. Las tres piezas ingresaron en el Museo de Navarra por compra en los años 2021, 1968 y 1970 respectivamente. La exposición podrá visitarse en el Palacio de Villena de Valladolid, una de las sedes del Museo Nacional de Escultura, del 15 de octubre de 2026 al 14 de febrero de 2027.
Por su parte, la sede madrileña de la Fundación Juan March, entre el 16 de octubre de 2026 y el 10 de enero de 2027, celebra la muestra La Transición Estética. España, 1960-2020. Presenta la recepción del arte moderno y contemporáneo internacional desde los años sesenta hasta la actualidad, a través de la actividad de instituciones públicas y privadas, galerías y espacios más o menos contraculturales o no oficiales y de iniciativas individuales en el contexto de la transición a la democracia y de los cambios en la cultura visual del mundo.
El proyecto está dirigido por Manuel Fontán del Junco y desarrollado con la colaboración de un comisariado colectivo. Una calculada selección de obras, documentos, libros, revistas y prensa periódica, fotografías, publicaciones, audiovisuales muestran los elementos que configuran y cambian la cultura visual, la sensibilidad y la subjetividad de un país. Entre ellas, dos piezas del artista navarro Xabier Morrás contribuyen a abordar el contexto artístico de la época: Cristo amordazado y El encierro, ambas realizadas en 1972, en el marco de los Encuentros de Pamplona que tuvieron lugar en la capital navarra aquel año.
Cristo amordazado fue presentada como una instalación dentro de un habitáculo sobre el que se había construido una estructura de andamios en la exposición «Arte Vasco Actual», celebrada en el Museo de Navarra durante los Encuentros. Su presencia, dentro de las diferentes tensiones que marcaron el desarrollo de este festival de vanguardia en las postrimerías del franquismo, provocó la intervención del comisario de la muestra, Santiago Amón, quien solicitó al artista la retirada de la obra, para evitar problemas mayores con las autoridades de la época. La obra fue sustituida por otra, El encierro, que fue donada por el autor al Museo de Navarra tras adquirirse los elementos (Cristo amordazado y dos siluetas de policía) que formaron parte de la instalación.
Y precisamente a este artista se dedica la tercera exposición que cuenta con obra navarra. Kutxa Fundazioa presenta en la sala Kubo de Kursaal, en Donostia-San Sebastián, entre el 23 de octubre de 2026 y el 24 de enero de 2027, una exposición monográfica dedicada a Xabier Morrás Zazpe (Pamplona, 1943) comisariada por Jesús Mari Lazkano.
En ella, además de recrearse mediante una reproducción la instalación del Cristo amordazado tal y como se concibió en 1972, se podrá disfrutar de una de las obras de la etapa londinense del autor, Parroquia de san Juan Evangelista, obra de técnica mixta que realizó en 1969 y que es prestada por el Museo de Navarra, donde ingresó tras su estancia en Londres con una beca de la Diputación.
Xabier Morrás inicia su andadura artística en la Escuela de Artes y Oficios de de esta ciudad y que continuará en Barcelona, Madrid, Londres y Nueva York gracias a las becas de la Diputación Foral de Navarra y de la Fundación Juan March respectivamente. Considerado como uno de los integrantes de la Escuela de Pamplona, en los trabajos iniciales recoge las influencias del expresionismo abstracto y del arte pop que reinterpreta con un lenguaje crítico y personal. Desde 1986 se ha dedicado intensamente a la enseñanza e investigación en la Universidad del País Vasco retornando, en 2002, al panorama expositivo con sus característicos escenarios arquitectónicos en los que relata la problemática y contradicciones de la sociedad actual.

