Qué despilfarro!.
El Gobierno navarro se ve obligado, bajo dictamen judicial, a convocar nuevas plazas de profesores en castellano por haberlas convocado en su día en «euskera». 108 nada menos.
El alto tribunal así lo ha establecido al anular la convocatoria susodicha. Y el gobierno, sin despeinarse, anuncia que dichas plazas mal convocadas no se anularan, sino que mantendrá al profesorado surgido de dicha convocatoria fallida.
Y uno se pregunta, ¿Para qué? Cuando hay solo un 7% de hablantes en «euskera» en Navarra y dicho idioma no es necesario.
Toda vez que el gato encerrado esté en incluir las plazas en castellano, obligadas por sentencia, en las dudosas, pero famosas, 666 del coronavirus.
El.Gobierno a lo suyo, gastando y gastando. Claro, el dinero no es suyo.


