Últimas noticias

Cinco años de Eutanasia en España: Se confirma la pendiente resbaladiza

Cinco años de Eutanasia en España: Se confirma la pendiente resbaladiza

CINCO AÑOS DE EUTANASIA EN ESPAÑA: SE CONFIRMA LA PENDIENTE RESBALADIZA

El crecimiento acelerado del número de eutanasias y de supuestos tolerados es motivo de dolor y preocupación, no de satisfacción

El día 25 de Junio se cumplen cinco años de la entrada en vigor de la Ley Orgánica 3/2021 de regulación de la eutanasia (LORE) en España. Desde la Asociación Profesionales por la Ética hemos querido hacer balance de lo que ha ocurrido en este tiempo y hemos elaborado el informe “Cinco años de la Ley de Eutanasia en España, la confirmación de una pendiente resbaladiza”.

Del contenido del informe queremos destacar algunos hechos que nos llevan a cuestionar gravemente el camino emprendido y las consecuencias previsibles si no cambiamos el enfoque.

Hay que recordar que esta ley fue tramitada y aprobada por las Cortes en un contexto de crisis sanitaria por el COVID-19 sin el necesario debate y consenso social.

Al amparo de esta ley y hasta final de 2025 se ha quitado la vida a 1.688 personas (cifras provisionales de 2025). El crecimiento interanual se ha acelerado cada año respecto del año anterior: 16% en 2023, 27% en 2024 y 33% en 2025.

Tanto la evolución creciente del número de casos, como la ampliación progresiva de supuestos, muestran la “pendiente resbaladiza” de la eutanasia. La realidad de países como Canadá, Países Bajos o Bélgica, confirman esa dinámica.

Hay muchos efectos previsibles y preocupantes si la legislación sigue en vigor, no sólo el aumento de muertes, sino también la desfiguración de la profesión sanitaria, cuyos fines son curar, aliviar y cuidar, la dejación del esfuerzo clínico razonable, el daño en la relación de confianza paciente-médico-familiares y la reducción de la investigación de enfermedades neurológicas y degenerativas.

La consolidación cultural y normalización de la eutanasia en la sociedad nos aboca a una pérdida del sentido de la vida vulnerable, del envejecimiento y del valor de su cuidado y acompañamiento. También a una presión social sobre las personas dependientes bajo los criterios de la “calidad de vida” y la percepción de ser una carga para otros, sentencian.

En definitiva, a una construcción social individualista e indiferente respecto del sufrimiento de sus miembros.

Algunas preguntas

La realidad de estos cinco años, resumida en el triste caso de la joven Noelia Castillo, nos lleva a elevar algunas preguntas para la reflexión:

La realidad de estos cinco años, resumida en el triste caso de la joven Noelia Castillo, nos lleva a elevar algunas preguntas para la reflexión:

  • ¿Qué sentido tiene que, por un lado, el Estado invierta en programas de prevención del suicidio, y por otro se facilite a través de la eutanasia, incluso llevando la ambulancia a casa?
  • Si se promueve la eutanasia como “solución” para evitar un sufrimiento…
    ¿Qué impide que se aplique también como “solución” a la soledad, a la tristeza, al envejecimiento, a la falta de recursos o a un adolescente deprimido?
  • Si detrás de una solicitud de eutanasia hay un sufrimiento insoportable, una enfermedad grave, o un trastorno mental …
    ¿Son verdaderamente libres y autónomas las peticiones de eutanasia?
  • Cuando un enfermo pide la eutanasia… ¿quiere morir o dejar de sufrir?
  • Ante las situaciones límite de vulnerabilidad… ¿Por qué el Estado ofrece la muerte en vez de recursos y cuidados?

Por último, queremos plantear cinco líneas de trabajo para revertir la pendiente resbaladiza que supone el avance de la eutanasia en España:

1. Cuidados paliativos accesibles para todos
“Nadie debería pedir morir por dolor, abandono o falta de atención.”

Es prioritario desarrollar el plan, la organización y los recursos necesarios para dar una cobertura nacional de cuidados paliativos. Esta cobertura debe incluir equipos domiciliarios y unidades especializadas en pediatría.

2.Apoyo a la dependencia, enfermedad mental y soledad.

“Una sociedad avanzada cuida, no abandona”. “Nadie debería sentirse una carga”
Es preciso hacer mucho más efectivo y ágil el apoyo a las personas en situación de vulnerabilidad y a sus familias. Hay que dotar de recursos los planes de apoyo a la dependencia y facilitando el apoyo familiar a través de programas de conciliación.

3.Control riguroso e información puntual de las eutanasias practicadas

“No estamos aquí sólo para ayudarte a morir apaciblemente. Estamos aquí para ayudarte a vivir hasta que mueras”.

Hay que asegurar el rigor en los procedimientos de solicitud y aprobación de eutanasias y evitar que una interpretación laxa de los supuestos contemplados por la ley convierta la eutanasia en la “solución” más fácil, accesible y rápida para afrontar las situaciones de vulnerabilidad presentes en toda vida humana.

4.Protección de la praxis y la ética de la profesión sanitaria

“A nadie, aunque me lo pidiera, daré un veneno ni a nadie le sugeriré que lo tome” (Juramento hipocrático)

Es vital preservar la misión y los fines de la actividad sanitaria, dirigida a prevenir, curar y cuidar la salud, así como la ética y la praxis profesional, anteriores e independientes de los cambios legislativos en el ámbito político.
La eutanasia atenta contra la esencia de la medicina, cuidar la vida humana, y no debería ser considerado nunca un acto médico.

Es preciso asegurar el ejercicio real de la objeción de conciencia a la eutanasia, denunciando cualquier discriminación consecuencia de la misma. El mismo registro de datos personales de profesionales sanitarios objetores es ya un atentado contra la libertad de conciencia.

5. Freno a la promoción de la eutanasia

“El final de la vida merece cuidados, compañía y dignidad.”

El aumento de solicitudes de eutanasia no es un bien social, ni una muestra de avance de los derechos humanos, ni tan siquiera es un hecho neutro. No podemos ver estos datos con satisfacción o indiferencia. Querer morir no es natural. Que cada vez más personas deseen en España una inyección letal debe ser un motivo de dolor y preocupación.

Es necesario un Plan de prevención de la eutanasia, con un enfoque similar al de prevención del suicidio, para afrontar las causas raíz. Para ello, es preciso que las autoridades sanitarias dejen de presentar la eutanasia como un logro y de promover la actividad de los lobbies pro-eutanasia, que empiezan a hacer de la muerte su modo de vida. Sorprende tristemente ver como, a la par que promueven la eutanasia, animan a colaborar con ellos a través de herencias y legados.

En última instancia, es necesario derogar la Ley 3/2021 y desarrollar una legislación que facilite el cuidado de la vida humana hasta el final.

«Importas porque eres tú, importas hasta el final de tu vida. Haremos lo que podamos, no solo para ayudarte a morir en paz, sino también para ayudarte a vivir hasta que mueras.»
(Cicely Saunders, fundadora del movimiento moderno de cuidados paliativos)

About The Author

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *