

Foto: Cordon Press
«Me estaban pagando por quitarme la ropa y posar provocativamente para estimular a los hombres. Ya no se trataba de ser una modelo de ropa; me sentía como un trozo de carne» así se expresa la exmodelo de lencería, Kylie Bisutti, en un libro donde narra por qué colgó sus alas para convertirse en una «buena esposa» cristiana
Año 2011, Kylie Bisutti, de 21 años, acaba de protagonizar un sesión de fotos para una revista masculina. El fotógrafo no ha parado de animarla durante la sesión con frases como «súbete más la camiseta», «hazlo cómo si no llevases ropa interior», «esto es lo que hacen las modelos de Victoria’s Secret», «si quieres ser como Gisele, esto es lo que debes hacer». Al día siguiente, Bisutti se rompe y echa a llorar. «Estaba en mi habitación, me puse de rodillas y comenzé a rezar: Dios, ¿por qué me hiciste ganar el concurso de Victoria’s Secet si me iba a sentir de esta manera? No estoy honrando a mi marido. ¡Solo quiero respuestas!«.
Tal y como se desprende del reportaje de El Pais ahora Bisutti explica por qué «dejé mi carrera de modelo por Dios» y ha publicado en EEUU el libro No soy un ángel: de modelo de Victoria’s Secret a modelo de conducta y está a punto de lanzar su propia línea de ropa «cristiana y decente», además de compaginar su labor de conferenciante en tours y su blog personal en el que no se corta en recomendar a sus lectores: «No sigas a tu corazón, sigue a Jesús».

Foto: Getty (elpais.com)
Quizá el negocio de moda decente al que se encamina Bisutti acabe siendo una oportunidad de mercado. El pasado mes de febrero se celebró en Florida la primera Fashion Week cristiana, la revista Eliza lleva años acercando la moda desde un prisma decente a sus lectoras y del maridaje de rock cristiano y cine evangelista nacen taquillazos capaces de colarse entre el top 10 de EEUU, como ha sido el caso de la cinta provida October baby. La castidad vende. Especialmente cuando un explosivo ángel decide colgar sus alas.
Frases que describen a la actual modelo
«Dejé mi carrera de modelo por Dios».
«Dejo de ser una modelo de Victoria’s Secret para convertirme en una esposa del proverbio 31» (Twitter)
«No sigas a tu corazón, sigue a Jesús».
«Mi compañera de piso, también modelo, era tan bulímica que vomitaba involuntariamente cuando comía».
«Rechacé la ofera de participar en ‘Dancing with the stars’ (el Mira Quién Baila de EEUU) porque no quería bailar con ningún hombre que no fuese mi marido».
«Disfrutar del aire libre y ser voluntaria en nuestra iglesia».
«Mi marido será el único que me verá en lencería, solo quiero ser la mejor mujer para mi esposo»

