Navarra contabilizó 42.373 variaciones residenciales, altas y bajas en los padrones municipales debidos a cambios de residencia, en 2015, un 0,8 % menos que el año anterior, por lo que continúa la tendencia descendente iniciada en 2008.
Las altas por cambio de residencia superan a las bajas y se obtiene un saldo total positivo de 1.772 movimientos, siendo el segundo año consecutivo con saldo positivo, según los datos facilitados hoy por el Instituto de Estadística de Navarra.
El saldo interior, resultado de los cambios residenciales entre Navarra y el resto de comunidades, es positivo con 1.258 movimientos de entradas más que de salidas, al igual que el saldo exterior, resultado de los cambios residenciales entre Navarra y países extranjeros, que refleja 514 movimientos de entradas más que de salidas.
Los cambios de domicilio dentro de Navarra disminuyen un 4,9 % y la mayor parte de estos flujos interiores se concentran en la zona de Pamplona (56,8 %) y en la de Tudela (6,2 %). La de Pamplona es la única zona con saldo positivo (689), es decir las entradas residenciales superan a las salidas, mientras que en el lado opuesto, con el mayor saldo negativo (-94) se sitúan los Pirineos.
El IEN apunta que los movimientos de entrada a Navarra desde otras comunidades autónomas aumentan un 3,3 % con las comunidades limítrofes, País Vasco, Aragón y La Rioja, como principales puntos de origen.
También aumentan las entradas de otros países, en este caso un 16,9 %, principalmente de personas procedentes de Marruecos, Bulgaria y Rumanía y disminuyen las originarias de Argelia, Colombia y Ecuador.
Las variaciones de cambio de residencia que tienen su destino en otras comunidades autónomas decrecen un 4,4 % y las que se dirigen a un país extranjero se reducen un 3,6 %.
Los destinos más frecuentes de las salidas de Navarra son al País Vasco, Madrid y Cataluña y en el caso del extranjero Ecuador, Francia, Estados Unidos y Alemania.

