Hoy 8 de mayo la Iglesia celebra la fiesta de San Víctor, mártir de Milán, San Bonifacio IV, Papa, San Benito II, Papa, y San Arsenio, diácono romano, anacoreta en Egipto
San Víctor. Milán, año 290. En el ejército imperial había tres soldados muertos: Víctor, Narbore y Félix. Los tres cristianos prefieren morir como mártires antes que abjurar de su fe. Por lo tanto se les recuerda juntos, aunque Víctor murió en Milán y los otros dos en Lodi. Leer más…
San Bonifacio, Papa. Monje benedictino originario de la Marsica que, después de 9 meses de Sede vacante en 608, fue elegido Papa como Bonifacio IV. Se le recuerda por haber consagrado el antiguo Panteón – que había recibido del Emperador Foca – a Nuestra Señora y a todos los Santos el 1° de noviembre de un año incierto.
Benedicto II fue estimado por Constantino IV, Emperador de Oriente. Bajo su pontificado se interrumpió la costumbre según la cual la elección del nuevo Papa debía ser ratificada por Constantinopla. Por eso, desde entonces bastó solo la aprobación del gobernador bizantino de Ravena. Murió en el 685.
San Arsenio. En la época del emperador Teodosio, entre los siglos IV y V, la Iglesia de Roma tenía entre sus diáconos a un tal Arsenio, que en cierto momento de su vida se retiró a Egipto, al monte Escete, y se convirtió en un anacoreta, un ermitaño dedicado a la contemplación y a las prácticas ascéticas.

