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Movember

Era el año 2003 cuando un grupo de amigos en Melbourne, autollamados los 30 originales, se dejaron crecer el bigote para apoyar a uno de ellos que padecía cáncer de próstata.

A esta iniciativa la llamaron “movember”, mezclando o contrayendo la palabra bigote (moustache) y el mes noviembre (november).

Con el tiempo se ha extendido, convirtiéndose en un movimiento global. Pasando de 30 a 5 millones de bigotes en todo el mundo y ha dado origen a la Fundación Movember. Fundación que ha financiado algo más de 1250 proyectos de salud masculina en el mundo. 

El objetivo de Movembre es concienciar sobre temas de la salud de los varones (cáncer de próstata, cáncer de testículo, depresión y suicidio, inactividad física) y reducir la diferencia de expectativa de vida entre hombres y mujeres. 

Según datos publicados por la Fundación, en el mundo, de media, los hombres mueren seis años antes que las mujeres. En cuanto al suicidio, tres cuartas partes son varones. Al año se suicidan 510.000 varones. Lo que da un resultado de uno por minuto. 

El cáncer de próstata es el segundo tipo de cáncer más común en los varones en todo el mundo con 1,4 millones de casos registrados al año. Según la Sociedad Española de Oncologia Médica, en España se diagnostican unos 35.000 casos anuales. Se estima que a uno a cada seis varones se le diagnosticará un cáncer de próstata.

Aunque el tratamiento tenga éxito, deja secuelas físicas y mentales en los afectados. Una de las principales secuelas es la disfunción eréctil tras una protastectomía radical o un tratamiento radioterápico. Impidiendo a estos hombres la capacidad de relacionarse sexualmente con sus parejas. 

Los urólogos calculan que este efecto colateral afecta desde un 25 a un 75% de los pacientes. Por ello, apelan a la normalización de la prótesis dentro de los servicios sanitarios, al igual que son utilizadas en otras patologías. 

En el Sistema Nacional de Salud sólo se implantan unas 700 prótesis de pene al año, cuando se diagnostican, como hemos dicho, algo más de 35.000 cánceres de próstata

No es tanto un tema de limitación de recursos, como de falta de conocimiento. Hay muy poca información, además de una falta de apoyo social. 

Movember trata de visibilizar estas problemáticas situaciones en nuestra sociedad.

Desgraciadamente para la causa de Movember, este año ha sido la salida de tono, en una conocida red social, de una actriz, más conocida por ser activista por los derechos de la mujer y los animales y su posterior linchamiento mediático, la que se ha convertido en noticia.

Transponiendo lo que nos decía mi capitán en la “mili”, las redes las carga el diablo y se les disparan a los idiotas. Entendiendo por idiota la acepción de persona que molesta a alguien con lo que hace o con lo que dice. En este caso tanto la actriz como los energúmenos que la han tomado con ella.

Tanto el machismo cavernícola de los que han acosado a la actriz, como el feminismo mal entendido de esta, ese feminismo beligerante y agresivo, que se suele denominar feminazi, no entienden nada de nada. 

Vivimos en una sociedad etérea, algunos la definen fluida, y desde luego relativista y relativizada. Esto también afecta a los modelos de masculinidad y de feminidad. 

Ante esta situación el verdadero reto es identificar y desarticular las relaciones de poder, los privilegios, el sexismo, la homofobia y la misoginia. 

Y a su vez construir relaciones democráticas, igualitarias y equitativas, respetuosas con las diferencias y más armoniosas con quienes nos rodean. 

En definitiva, poner en práctica el principio de igualdad de todos los seres humanos y el respeto a los derechos en todas las esferas. Todas las personas somos iguales en dignidad y derechos. Por lo tanto, hay que eliminar cualquier causa que provoque una discriminación o desigualdad venga de donde venga.

Y no podemos olvidar que hay a quienes la polémica y la lucha entre hombres y mujeres les interesa para seguir manejándonos a su antajo, a la vez que ocultan el fracaso de sus medidas.

Es preocupante que el 40% de las denuncias por violencia machista lo hagan menores de 29 años, lo que pone de manifiesto el fracaso del sistema educativo.

Jesús Bodegas Frías, licenciado en Ciencias Biológicas

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