
Un partido imparable de Antoine Griezmann solucionó con rotundidad el triunfo del Atlético de Madrid frente al Leganés, devorado y fulminado por cuatro goles del atacante francés, y lanzó al conjunto rojiblanco a toda velocidad hacia el desafío por la Liga del próximo domingo contra el Barcelona en el Camp Nou.
Al contragolpe, de falta directa, de cabeza y de volea. De todas las formas y de todos los colores, con sólo 42 minutos de diferencia entre el primero y el cuarto gol, con cuatro golpes incontestables para su rival, Griezmann ofreció una exhibición formidable de un futbolista total, el ‘crack’ de un Atlético al acecho del liderato.
