
- Por José V. Ciordia, historiador
Tal día como hoy, un 8 de julio de 1994, en el yacimiento denominado Gran Dolina de la sierra de Atapuerca, provincia de Burgos, se localizaban los primeros restos del Homo Antecesor, considerado la especie de homínidos más antigua de Europa.
La Dolina es una forma típica del relieve cárstico, presente en las rocas calizas. Consiste en una cavidad al aire libre causada por la descomposición de la roca caliza en contacto con el agua, lo que provoca su disolución.
Esta Dolina se colmató a lo largo del tiempo con una sucesión de sedimentos en los que se fueron acumulando los restos fósiles. A finales del siglo XIX, como gran parte de los yacimientos de Atapuerca, fue cortada por una trinchera para el trazado de una línea de ferrocarril, quedando estas capas a la vista.
El equipo de arqueólogos, localizaba los restos de un cráneo de un niño de aproximadamente 900000 años de antigüedad. Sería el primero de los seis individuos localizados en dicho yacimiento.
Estos restos cambian lo que se pensaba sobre la evolución humana en el continente europeo.
Los dos fósiles que conforman el cráneo son, probablemente, de un mismo individuo, un pre adolescente de unos diez u once años. Los huesos hallados, sus fósiles, son restos del hueso de frontal, demasiado grueso para un niño, pero demasiado fino para un adolescente pleno o un adulto
Como rasgo destacable y tras su análisis, se pudo comprobar que estos seres practicaban el canibalismo ya que en las marcas encontradas en los huesos, sugieren un proceso de descuartizamiento, extracción de carne y raspado superficial. El raspado superficial se considera como una actividad para aprovechar mejor la carne. Debido a los impactos que rompieron el hueso en dos mitades, presentan golpes y fracturas que indican la extracción de la médula. Este tipo de fractura no se asemeja a un ritual, sino que sugiere un objetivo alimenticio.
Tal día como hoy anterior Termina el secuestro de Ortega Lara

