
Croacia ha cerrado esta madrugada siete de sus ocho pasos fronterizos con la vecina Serbia después de que en menos de 48 horas entraran por allí más de 13.500 refugiados, según ha informado el Ministerio del Interior croata.
El primer ministro croata, Zoran Milutinovic, ha advertido de que su país no puede controlar el flujo de inmigrantes y refugiados que están llegando desde Serbia y que no seguirá aceptando esta carga.
En este sentido, ha señalado que ha llegado el momento de que el país balcánico afronte de otra manera el problema y ha indicado que el plan B es no seguir registrando a todos aquellos que llegan y dándoles alojamiento.
Por su parte, el ministro del Interior, Ranko Ostojic, ha indicado a la cadena N1 Televisión que es «cuestión de tiempo» que el país se vea obligado a interrumpir todo el tráfico fronterizo, después de que este jueves ya procediera a cerrar siete de los ocho pasos de carretera con Serbia.
De acuerdo con la viceprimera ministra, Vesna Pusic, hasta este viernes han cruzado la frontera desde Serbia 13.500 inmigrantes y refugiados, de los que solo una mujer y sus hijos han pedido asilo e Croacia, según informa la agencia estatal Hina.

