

Que el mundo cambia que es una barbaridad, es un axioma que se cumple. Los cambios que se están produciendo en la política exterior de los países más poderosos del mundo con relación a Cuba, son una buena muestra de ello.
¿Quién se iba a imaginar que, aún en vida de Fidel Castro, se volverían a retomar las relaciones entre Cuba y EEUU? ¿Quién se iba a imaginar, que un régimen, como el cubano, comunista, iba a oír de uno de sus dirigentes, Raúl Castro, expresiones de marcado carácter religioso?
Los cambios en Cuba, parecen irreversibles, con lo que asistiremos a una nueva era en las relaciones internacionales, y parece, al fin, que la llamada «Guerra Fría» habrá tocado a su fin.
No queda sino agradecer la labor de la Iglesia Católica, que de la mano de sus Papas, primero con Juan Pablo II en Europa y con la URSS y, ahora, de la mano de Francisco en América y con Cuba, ha llevado a cabo por un nuevo orden mundial.

