
Una disposición fundamental acorde con el derecho natural y refrendada por la ciudadanía en peligro
víctimas esquilmadas y por esquilmar en un lamentable estado de abusos
que, si no se detiene terminará, lógicamente, con el daño de todos, aunque,
para repartirse los últimos despojos, los malhechores parasitarios se
acusen y se aniquilen entre ellos.
Un grano no hace granero y los ciudadanos, en general, poco partidarios
de ayudar al compañero, por defecto educativo a corregir, se debaten
en la impotencia cuanto les va llegando el turno de ser empobrecidos
por el camino de las confiscaciones que se producen en cuanto alguien
tiene que cesar en una actividad o pierde o no puede recibir propiedades
por ser objeto de extracciones exageradas de los recursos con que se
sostiene y sostiene a otros, en evidente disparidad con superiores preceptos
constitucionales a recuperar, en esta y otras muchas materias.
Por lo que pueda servir, pasados sesenta y tres años de mi
promoción 9 de abril de 1952 para Defensa del Derecho a la Vida y la
Integridad física y moral de las personas, he decidido crear un foro complementario,
auxiliar de quienes luchan para mantener la convivencia social
y las concordancias humanas, a todos los niveles, particulares e institucionales,
a partir del día 8 de junio próximo (D.m.), como “Comité de
Defensa del Cumplimiento de la Constitución”, sumando el concurso de
los abogados que deseen colaborar unilateralmente en esta iniciativa
clarificadora.
Una ley o norma de grado inferior no prevalece frente a otra de grado
superior y, en cuanto contradictoria, se anula. Contando con un ordenamiento
jurídico conforme con los derechos humanos, los Estados y sus
ciudadanos van en armonía. Las leyes que se promulguen por autoridades
competentes, cumpliendo con los requisitos formales exigibles no
son legítimas, si se oponen a la vida y a la integridad física y moral del género
humano, de sus pueblos o de sus individuos concordantes, a la disponibilidad
de los recursos necesarios para su subsistencia, a su movilidad
o su autonomía decisoria y se pueden comentar y denunciar.
¡Ayudemos a los jueces para que vayan formando buenas jurisprudencias
y eliminen corruptelas apoyadas en normas desviadas al servicio
de intereses que se lucran a costa de los ciudadanos que componen el
Estado, interfiriendo en su acoplamiento mutuo!
Los ciudadanos deben concienciarse de que son contribuyentes y
miembros de su país y no esclavos a azotar crematísticamente o de cualquier
otra forma sin controlar las acciones de sus administradores. Deben
pedir la protección de su Estado y protegerlo de dependencias extrañas,
sin dormirse aguantando atropellos en si mismos o en otros.
Juan Prada Bécares, Abogado, Promoción 9 de Abril 1952 para Defensa
del Derecho a la Vida y la Integridad Física y Moral de las Personas.
OPINIÓN: Riesgos de la asistencia sanitaria y de su desatención


