
Entre el «studium generale» constituido en 1218 por Alfonso IX con un carácter eminentemente jurídico y la actual Universidad de Salamanca, referencia de instituciones académicas europeas e iberoamericanas, habrán pasado en 2018 ochocientos años dictando el ayer para construir el mañana.
Y ese es uno de los objetivos de la efeméride: convertirse en un punto de inflexión que permita a todo el sistema universitario español poner en marcha profundas reformas para atender a las nuevas necesidades.
La Universidad de Salamanca (USAL), una de las más antiguas del mundo y la primera de España, ha sido la referencia de instituciones académicas posteriores, especialmente en Iberoamérica, cuyas universidades tomaron sus estatutos como punto de partida para su creación.
El rector Daniel Hernández agradeció al Gobierno, en primer término, haber hecho posible el inicio de la celebración de esta efeméride a través de la proposición de exenciones fiscales a las empresas que contribuyan a la celebración y organización del Octavo Centenario de la USAL y el impulso político.
Hernández subrayó que “pocos países pueden exhibir ochocientos años de universidad y conocimiento y nos tenemos que sentir orgullosos de ello”. Sin duda, puso de relieve, la celebración del Octavo Centenario de la Universidad de Salamanca contribuirá al impulso de la propia Universidad, de la ciudad de Salamanca, la provincia y de todas las localidades donde está presente”. Por último, el rector de la USAL reclamó la creación de un espacio Euro-Latinoamericano de conocimiento.
La Comisión Interinstitucional del VIII Centenario de la Universidad de Salamanca aprobó, en la reunión celebrada el pasado mes de octubre, una serie de programas planteados por la Universidad de Salamanca con motivo de esta efeméride.
La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, preside la Comisión Interinstitucional encargada de canalizar las contribuciones a este efeméride y que ha dado paso a la Comisión Ejecutiva y Técnica que ha permitido, desde este pasado viernes, empezar a certificar las exenciones fiscales para las empresas que colaboren con el VIII Centenario, con una deducción de hasta el 40 por ciento sobre el Impuesto de Sociedades.
Las actuaciones propuestas por el Estudio salmantino incluyen el programa de la Universidad del Español, un ambicioso proyecto para la difusión, enseñanza y evaluación del idioma que incluye la creación de un centro internacional de referencia del español, un programa de liderazgo internacional en la educación superior, dirigido a situar al sistema universitario español como referencia en la construcción del Espacio Común Europeo, Latinoamericano y del Caribe de Educación Superior, un programa de excelencia de la Universidad, que incluiría la configuración de las llamadas Cátedras del VIII Centenario y un programa de patrimonio e infraestructuras en el que se incluye la elaboración de un Plan de Gestión Integral del Patrimonio de la Universidad de Salamanca para la recuperación y puesta en valor del rico patrimonio material e inmaterial del Estudio salmantino.

