Alexis Tsipras, vencedor de nuevo en las elecciones anticipadas del domingo en Grecia, las segundas en un año, ha jurado este lunes, por segunda vez en ocho meses, su cargo como nuevo primer ministro ante el presidente de la República, Prokopis Pavlópulos
Tal y como hizo el pasado 26 de enero, tras las primeras elecciones en las que también salió victorioso su partido, Tsipras tampoco esta vez ha prestado el juramento religioso, como es tradicional en la política griega.
Cuenta ahora con 145 escaños frente a los 149 que obtuvo en enero. Las prioridades político-económicas a las que se enfrenta son las que le llevó a perder 25 parlamentarios de quienes se escindieron de su partido y la obligación de dimitir y convocar elecciones por estar llevando a cabo una política con Europa que no era la acordada por la coalición del gobierno, Así deberá volver a la renegociación de la deuda griega y de nuevo en coalición con la formación nacionalista derechista Griegos Independientes (ANEL). Con sus 10 diputados, superan los 151 en los que se sitúa la mayoría absoluta.
Varios gobiernos europeos, en especial el alemán, ya se han manifestado en contra de un recorte de la deuda griega, aunque han abierto la puerta a un alargamiento de los plazos. En cualquier caso la renegociación estará condicionada por el tercer rescate financiero de julio 2015 que quedó en papel mojado a la espera del resultado de estas elecciones.
