
El mindfulness o atención plena, también conocido como la práctica del aquí y el ahora, consiste en vivir todos los momentos de nuestra vida, es una de las mejores herramientas para aliviar el estrés
También podemos llamar ‘mindfulness’ a la consciencia presente, la cual puede ayudarnos a entendernos mejor y disfrutar más de la vida.
Usted puede pensar en el bienestar en términos de lo que tiene: su ingreso, casa o automóvil, o su trabajo. Pero la evidencia muestra que lo que hacemos y la manera en que pensamos tiene el mayor impacto en el bienestar.
Ser consciente es uno de los cinco pasos basados en la evidencia que todos podemos tomar para mejorar nuestro bienestar mental.
¿Qué es mindfulness?
Mindulfness también se conoce como atención plena. Mark Williams, profesor de psicología clínica del Centro de Oxford, dice que la atención plena significa conocer directamente lo que está pasando dentro y fuera de nosotros mismos, momento a momento.
El Profesor Williams dice que la atención plena puede ser un antídoto a la «visión de túnel» que se puede desarrollar en nuestra vida diaria, especialmente cuando estamos ocupados, estresados o cansados.
Es fácil dejar de apreciar el mundo que nos rodea y perder contacto con la forma en que nuestros cuerpos se sienten. A veces nos vemos atrapados en nuestros pensamientos sin detenernos a observar cómo esos pensamientos están impulsando nuestra emociones y el comportamiento.
El ‘mindfulness’ consiste en volver a conectarnos con nuestro cuerpo y las sensaciones que experimentamos. Otra parte importante de ‘mindfulness’ es la conciencia de nuestros pensamientos y sentimientos a medida que ocurren. La conciencia no se inicia al tratar de cambiar o arreglar cualquier cosa. Hay que ver el momento presente con claridad. Cuando hacemos eso, podemos cambiar positivamente la forma en que nos vemos a nosotros mismos y nuestras vidas.
¿Cómo puede ayudarnos?
Ser más conscientes del momento presente puede ayudarnos a disfrutar más del mundo que nos rodea y entendernos mejor a nosotros mismos.
La atención plena también nos permite ser más conscientes de la corriente de pensamientos y sentimientos que experimentamos e identificar si vale la pena o no enredarnos en ellos mismos. Podemos identificar cuando esos pensamientos están tomando control de nuestras vidas y cuando podemos dejarlos pasar.
La conciencia de este tipo también nos ayuda a notar signos de estrés o ansiedad y nos ayuda a lidiar mejor con ellos. Se ha visto que las personas que lo aplican por varias semanas, logran reducir el estrés y mejorar el estado de ánimo.
¿Cómo puedo aplicarlo?
Para aplicarlo debemos estar atentos a nuestros pensamientos, sentimientos, sensaciones corporales y al mundo que nos rodea. Tratemos de estar más conscientes y atentos de las sensaciones de las cosas, los alimentos que comemos, el aire que se mueve cuando caminamos, etc. Por ejemplo si sales a comer prueba platos nuevos, conoce un nuevo restaurante, siéntate en una silla distinta en la reunión, etc.
Observe el ajetreo de su mente. Observe sus propios pensamientos. No hay necesidad de tratar de cambiar los pensamientos o discutir con ellos, o juzgarlos, sino solamente observe. Esto requiere práctica.
‘Mindfulness’ se puede practicar en cualquier lugar. Trata de revivir los problemas del pasado o piensa en las preocupaciones futuras. Para estimular la conciencia de los pensamientos y sentimientos, algunas personas encuentran útil nombrarlas en silencio.
Prácticas de mindfulness formales
Además de la práctica de la atención plena en la vida diaria, hay varias prácticas que pueden ayudar a crear una nueva conciencia de las sensaciones corporales, pensamientos y sentimientos.
- Meditación – consiste en sentarse en silencio y prestar atención a las sensaciones de la respiración u otras regiones del cuerpo, trayendo la atención de nuevo cada vez que la mente se distrae.
- Yoga – consiste en moverse a través de una serie de posturas que se extienden y flexionan el cuerpo, con énfasis en la conciencia de la respiración.
- Tai-chi – movimientos lentos, con énfasis en la conciencia de la respiración.
1. Adquieres más conciencia de tus pensamientos, lo que te permite distanciarte de ellos y no tomártelos tan al pie de la letra. De ese modo, tu respuesta de estrés no llega a producirse.
2. No reaccionas inmediatamente ante una situación, sino que te tomas una pausa y utilizas tu «mente sabia» para hallar la mejor solución. El mindfulness te ayuda a ello mediante los ejercicios de atención plena.
3. El mindfulness pone en marcha tu modo mental «ser», que se asocia con la relajación. El modo mental «hacer» se asocia con la acción y la respuesta de estrés.
4. Eres más consciente de las necesidades de tu cuerpo y sensible a ellas. Es probable que notes antes el dolor y puedas emprender así las acciones oportunas.
5. Eres más consciente de las emociones de los demás. A medida que aumenta tu inteligencia emocional se reducen las probabilidades de conflicto.
6. Aumentan tus cuidados y tu compasión hacia ti mismo y hacia los demás. La mente compasiva te calma e inhibe tu respuesta de estrés.
7. La práctica del mindfulness reduce la actividad en una parte del cerebro denominada «amígdala». La amígdala es fundamental para activar la respuesta de estrés, de manera que tu nivel base de estrés se reduce.
8. Tu capacidad de concentración mejora. Trabajas con mayor eficacia, lo que incrementa tu sensación de bienestar y, por lo tanto, reduce la respuesta de estrés. Tienes más probabilidades de «entrar en la zona» o de «fluir», según lo llama Mihály Csíkszentmihályi en el campo de la psicología.
9. Puedes cambiar tu actitud hacia el estrés. En lugar de limitarte a ver las consecuencias negativas de sentirte estresado, el mindfulness te ofrece el espacio para pensar de manera distinta acerca del estrés en sí mismo. Observar cómo el aumento de la presión te aporta energía ejerce un efecto positivo en tu cuerpo y tu mente.

El mindfulness me ha ayudado bastante, es una práctica antigua pero se está poniendo de moda, la recomiendo a todo el mundo!