Asesinado un sacerdote maronita en Líbano
El padre Samir Mikhael Daou, sacerdote maronita originario de Ain Jrain, en el distrito de Jbeil, fue encontrado muerto el pasado 29 de octubre en su domicilio.
Según las autoridades libanesas y las reconstrucciones de los medios de comunicación locales, el sacerdote había desaparecido durante la tarde del 28 de octubre. La última señal de su teléfono móvil fue localizada en la ciudad de Jbeil (también conocida como Biblos) hacia las 13.00 horas. A partir de ese momento, el dispositivo permaneció apagado.
Su cuerpo sin vida, con evidentes manchas de sangre, fue hallado en la segunda planta de una vivienda de su propiedad en Ain Jrain.
El sacerdote habría sido apuñalado y despojado de sus efectos personales, entre ellos la cartera, el teléfono móvil y el automóvil.
Las Fuerzas de Seguridad Interna (ISF) del Líbano iniciaron inmediatamente las investigaciones, analizando las imágenes de las cámaras de vigilancia y reconstruyendo los desplazamientos del vehículo robado.
Las sospechas se centraron desde el primer momento en un trabajador temporal de nacionalidad siria, identificado por los medios locales como Arkan al-Naddaf, de 22 años, a quien el padre Samir había contratado para ayudarlo en la recogida de la aceituna. El sospechoso fue detenido por las autoridades libanesas y, según informaron los medios de comunicación, habría confesado el crimen durante el interrogatorio.
El padre Samir prestaba servicio en las parroquias de Hsoun y Ferhet y era conocido por haber dedicado su vida al servicio de Dios y de la comunidad, con humildad y amor. En 2023, el padre Daou había escrito sobre las difíciles condiciones en las que vivían las comunidades cristianas de las parroquias de montaña en las que había ejercido su ministerio, marcadas por el colapso económico, la emigración y las numerosas dificultades de la vida cotidiana.
Originario de Ain Jrain, el padre Daou tenía unos 62 años, estaba casado y era padre de un hijo y tres hijas.
El patriarca maronita Bechara al-Rai ha condenado lo que ha calificado de «atroz crimen» y ha instado a las autoridades de seguridad y judiciales a esclarecer por completo lo sucedido y llevar a los responsables ante la justicia.
«Pedimos a las autoridades de seguridad y judiciales competentes que lleven a cabo las investigaciones con toda la seriedad y firmeza necesarias, que esclarezcan plenamente las circunstancias de este crimen, establezcan la verdad, identifiquen a los responsables y los pongan a disposición de la justicia, con el objetivo de preservar la dignidad humana, defender la justicia y poner fin a cualquier violación del carácter sagrado de la vida humana».
También Michel Aoun, eparca maronita de Jbeil, ha expresado en un comunicado su profundo pesar por la muerte del padre Daou. Asimismo, monseñor Aoun ha agradecido la labor de las fuerzas del orden y ha exhortado a la ciudadanía a mantener una actitud responsable y moderada, evitando al mismo tiempo la difusión de informaciones no verificadas. AGENZIA FIDES

