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SEAG: “Se está asfixiando a la oferta de alquiler, que es la clave de la solución”
Sociedad Española de Alquiler Garantizado (SEAG) subraya que la actualización del índice refleja una evolución contenida de las rentas del alquiler que continúa sin reflejar el incremento real de los costes que soportan los propietarios
Nuevo informe en materia de vivienda del Instituto Nacional de Estadística (INE). El organismo ha publicado la actualización de su Índice de Referencia de Arrendamientos de Vivienda (IRAV), que fija un límite de referencia en la renta de los contratos de arrendamiento. Para el pasado mes de junio la cifra conocida hoy se sitúa en el 2,44% en una serie histórica que empezó en noviembre de 2024, con un índice del 2,20%, y se ha estado moviendo entre el mínimo de 1,98% de marzo de 2025 y el 2,48% de mayo de 2026.
En este escenario, Sociedad Española de Alquiler Garantizado (SEAG) considera que la actualización del índice refleja una evolución contenida de las rentas del alquiler que continúa sin reflejar el incremento real de los costes que soportan los propietarios. Su CEO, Pedro Bretón, subraya que «los gastos asociados a una vivienda en alquiler, como el mantenimiento, los seguros, las cuotas de comunidad o el encarecimiento general de los precios, siguen creciendo por encima de lo que permite actualizarse la renta, lo que supone un deterioro paulatino de la rentabilidad para muchos arrendadores». En su opinión, resulta necesario avanzar hacia un marco que permita “mantener la sostenibilidad económica del alquiler para quienes ponen sus viviendas en el mercado”.
Desde SEAG insisten en que el problema del acceso a la vivienda responde a factores estructurales que van mucho más allá de la evolución de los alquileres. «Reducir el debate al control de las actualizaciones de renta es centrar la atención en una parte muy pequeña del problema. La principal dificultad sigue siendo la falta de vivienda disponible», señala Bretón. En este sentido, advierte de que determinadas intervenciones regulatorias pueden terminar desincentivando la incorporación de nuevas viviendas al mercado del alquiler. «Se genera una sensación de alivio a corto plazo para algunos inquilinos, pero si disminuye la oferta de vivienda en alquiler, la presión sobre los precios terminará siendo aún mayor en los próximos años», añade.
Por este motivo, la organización apuesta por medidas que permitan compatibilizar la protección de los inquilinos con un entorno atractivo para los propietarios. «La prioridad debería ser aumentar la oferta de vivienda en alquiler mediante una mayor seguridad jurídica y políticas fiscales que generen incentivos para los arrendadores. Solo así será posible reducir la tensión del mercado y mejorar el acceso a la vivienda de forma duradera. Con este tipo de regulación se asfixia a la oferta, que es precisamente lo que necesitamos aumentar para favorecer el acceso al mercado residencial», concluye.

