Últimas noticias
Lateral derecho Castillo de Javier
Lateral izquierda Castillo de Javier

Seguimos recordando, en tiempo de verano, de camino al “liderazgo” en el caos

Ya empezamos a oír mensajes de “brotes verdes” y recuperación económica, eso sí, con plazos contradictorios entre los miembros del desgobierno, como no podía ser de otra forma, y mientras para la ministra ruina de Hacienda, Marichús Montero, “lo peor ya ha pasado”, para su jefe el doctor Plagio cum Fraude -cada día más “Fraudillo de Expaña” (es lo que pretende, presidir lo que quede tras esa “x” que los de su socio comunista y la RTV “Espantosa” y otras quieren conseguir)- “todavía quedan meses muy difíciles” y habla de 2023 porque “ésta va a ser una legislatura larga y fructífera” -sobre todo para él y señora: Falcón, La Mareta, La Marismilla y demás propiedades del Patrimonio del Estado para su uso y disfrute. Le faltó el yate Azor, si todavía estuviera en Patrimonio, aunque tal vez recupere el Bribón, de nombre premonitorio y, con él, en perfecta sinonimia)-. Esto me llevó, en mi retrospectiva del archivo iniciada este mes de Agosto, a lo que dediqué en Diciembre de 2007 a su antecesor en el desastre, José Luis Rodríguez“Feliz aniversario, Presidente” lo titulé irónicamente-, la víspera del aniversario de su “antológica” frase -una de tantas- en referencia al terrorismo: “Este año estamos mejor que hace un año y el año próximo estaremos todavía mejor”. Al día siguiente -30.12.2006- llegó el atentado de la T4, con dos muertos iniciales y un tercero meses después. No contento con aquello nos colocó “en la Champions League de la Economía” en su visita a USA de Septiembre de 2007 -la crisis de hipotecas subprimes había estallado un mes antes-, dejando a los presentes entre la sorpresa y la carcajada y anticipando que ante lo que estaba “sacudiendo todas las economías del mundo” podíamos estar tranquilos porque “la economía española está preparada como nunca para disminuir en el impacto que esta crisis tenga”. Pese a esto y a lo que ya era una evidencia, las mentiras de Pedro Solbes -reconocidas años después por él mismo- se impusieron a los aciertos en sus predicciones de Manuel Pizarro, en el debate anterior a la segunda victoria del que llegó como Bamby y se convirtió en depredador para España y la concordia entre españoles. Y escribía estos párrafos a continuación, diciembre de 2007, que copio casi íntegros porque ya me dirán si no le valdrían al clon que hoy nos desgobierna apoyado por comunistas y separatistas de uno y otro signo, filoetarras incluidos: <Si, ya sé que usted está encantado de haberse conocido. No hay más que verlo en sus numerosas apariciones en los medios de comunicación. Se le ve como tocado por la varita mágica de una sabiduría absoluta, que tiene bien oculta y no he sido capaz de apreciar en ninguna de sus intervenciones públicas, y embobando, con su sonrisa vacía de contenido, a una masa -espero que cada vez menor- que votaría a una cabra bajo las siglas del PSOE.

Porque, dígame Sr. Presidente ¿qué hizo usted en su vida? ¿cuáles son sus méritos profesionales? ¿cuál su experiencia en algún campo de actividad y en la gestión de algo?  ¿qué oposiciones de primer nivel ha superado? Puede que haya algo oculto en su trayectoria profesional que no conozcamos y que pueda sorprender a los españoles y justificar esa solicitud de confianza que usted pide para renovar su gestión al frente del Gobierno -hoy Sánchez pide el apoyo a sus políticas-. Si es así, le agradecería que nos participara esa parte de su currículum que no conocemos. Hasta donde yo sé, aparte de su título de Licenciado en Derecho -Económicas en este caso, con “tesis” preparada por otros y plagiada, según parece- y una plaza de profesor, creo que en la Universidad de Valladolid -en la Camilo José Cela en el caso de Falconeti-, donde no sé si habrá dado alguna clase en su vida, toda su actividad profesional ha transcurrido en la política, ocupando un escaño en el Congreso durante tres o cuatro legislaturas, en las que nadie lo ha visto ni oído -Sánchez lo ocupó media en 2009/11, tres cuartos en 2013/15 (las dos veces como suplente) y los nueve meses de vanos intentos de investidura en 2016, hasta su expulsión de la ejecutiva del PSOE (lástima que no fuera del partido)-ni, que se sepa, haya ocupado ningún puesto de cierto relieve. Ha sido, creo, Secretario  Provincial de su partido en León -Sánchez ni eso-, puesto en el que tampoco hay noticias de su buena labor; antes al contrario, parece que le quedaba muy poco tiempo en él cuando se celebró el lamentable Congreso del año 2000, en el que, contra todo pronóstico y merced a las maniobras que se desarrollaron en una tensa e intensa madrugada, “desbancó” usted, por 8 ó 9 votos, al candidato esperado, José Bono.

Mención aparte merece su equipo de gobierno, salvo un par de históricos que no han sorprendido a nadie, el resto parece elegido a propósito para no hacer sombra al líder mediocre y claro, el resultado salta a la vista -nada nuevo bajo el Sol hoy-. Como español que ha hecho algo en su vida, me avergüenzo del nivel medio tan bajo de su gabinete. Podría pormenorizar, pero salvo los dos históricos, uno probablemente muy preparado, pero  gris y poco coherente en sus actos y otro malo e inteligente (estas dos condiciones no pueden ir separadas) pero manipulador y experto en mentir -q.e.p.d. hoy-, el resto no merece más comentario. Simplemente parafrasear una frase de éste último: “España no se merece un Gobierno con un nivel tan bajo y que mienta y manipule en tantas cosas”>.

Tres años después, Alejo Vidal-Quadras, en su artículo “El sueño roto”, hacía una imposible comparación entre Zapatero y el británico liberal Nick Clegg y decía que “Se acabaron los tiempos de los políticos amables y rumbosos -evidentemente no se habían acabado viendo y oyendo a los dos socios del desgobierno actual, que “amables” mintiendo  y “rumbosos” con el dinero de los demás, lo son un rato-, hay que trabajar, ahorrar, estudiar, esforzarse. El despertador ha sonado y el sueño se ha roto”, cuatro verbos, añadía yo en un comentario, que <<se han venido descuidando desde hace 30 años -40 ya, hoy– y, especialmente, en estos seis últimos -dieciséis ya-, en los que el “todo vale…” ha sido la norma común de comportamiento>>. Un todo vale, añado ahora, que sigue en el guión y que junto al complemento que lleva unido demasiadas veces y vengo denunciando desde hace veinte años, “…y no pasa nada”, forman una mezcla explosiva que impregna el “ambiente” en el que se vive en España y buena parte de nuestro país tiene como única “creencia” hoy, un país con todos los derechos y sin las responsabilidades correspondientes. Pero, aunque cada día que pase -decía entonces y mantengo- será más duro y costoso enmendar el despropósito que la pérdida de estos y otros valores fundamentales del comportamiento, han causado en las generaciones que sólo han visto esto -con honrosas excepciones, que gracias a Dios las hay-, somos bastantes los que intentamos que el desvarío no sea generalizado, pero tenemos que unirnos todos en la ingente tarea de regenerar y recuperar una senda de democracia verdadera y no el paripé partidocrático de una casta política más mediocre, en general, cada día. No es tarde si entendemos que “la unión hace la fuerza” y que “lo que vale, cuesta”, otro principio olvidado en los últimos años bajo el noble objetivo de un Estado del Bienestar que en realidad ha encubierto “el bienestar del estado” de una izquierda progre al que se acomodó una derecha que tampoco hizo bien algunas de sus tareas, cuando pudo.

Mientras, en vísperas, me temo, de lo que puede ser una dura intervención económica en toda regla cuando pasen las vacaciones de nuestros gobernantes y señorías -muchos de ellos siguen “dando ejemplo” también en eso- y después de liderar la pérdida de empleo y especialmente el paro juvenil, el abandono escolar, los índices negativos de sucesivos informes PISA, la emigración de los mejores, la deuda y el déficit públicos, la corrupción política…, volvemos a estar en el pódium -si es que lo dejamos en algún momento- de los peores números de rebrotes del COVID y seguimos siendo, según la Universidad Johns Hopkins de EE.UU., el país con más casos en esta oleada de verano -“el calor matará al virus”, decía alguno de esos expertos que nunca existieron-, pese a que los responsables sanitarios siguen sin reconocer el número real de fallecidos que, como mínimo, es el que a finales de Julio daba el periódico “oficial” El País, 44.868, aunque los medios audiovisuales subvencionados repiten como auténticos papagayos los “malos” datos de USA, Brasil y Reino Unido -tres países conservadores, ¡oh casualidad!-, que lo son, pero desgraciadamente no peores que los de España que, en muertos por millón, duplica a los dos primeros y es casi un 40% superior al tercero a fecha de ayer. 955 aquí y 487, 471 y 695 respectivamente, en los otros tres, según dicha Universidad.

Antonio de la Torre, licenciado en Geología, técnico y directivo de empresa. Analista de opinión

Artículo anterior Verano, tiempo para el recuerdo, recarga y vuelta a empezar porque la Historia se repite

Otras noticias publicadas

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies