Todos los días los ciudadanos asisten a una continua y coloquial «bajada de pantalones» del socialismo de este país ante el independentismo.
Pero ayer se volvían a cruzar más líneas rojas. El PSC afirmaba que Cataluña es una nación y España un estado plurinacional. El PSN, aquí en Navarra junto a Geroa Bai, Bildu, Podemos e I-E, pedía el fin de la dispersión de los presos etarras.
Dos puntos de vista nuevos que meten al socialismo español en la órbita política más baja, porque cómo se puede afirmar que Cataluña es una nación, cuando no lo ha sido nunca. Afirmarlo es reconocer al independentismo catalán y dejar poco margen de maniobra al Constitucionalismo.
Como tampoco puede ponerse un partido a la altura de los asesinos y, máxime, ante estos, los etarras, que llevan más de 40 años asesinando, con el tiro en la nuca, e imponiendo la violencia y el terror en la sociedad y en las propias filas socialistas.
Qué lejos queda defender al obrero. Qué lejos queda anteponer la unidad de una nación y la lucha contra los violentos. ¿Por unos objetivos o sólo por conseguir el poder?


Capaz este partido de arruinar 2 veces España. Camino de la tercera. Robar cientos de millones. Y de destruir el pais en naciones. Y les votan. Sus votantes los responsables. Nada luego de echar la culpa a otros.