El juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena ha enviado hoy la Guardia Civil a las sedes de la Assemblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultural para copiar los correos que sus líderes, Jordi Sànchez y Jordi Cuixart, compartieron con el Govern cesado, en busca de sus instrucciones sobre el «procés».
Según han informado fuentes jurídicas, el volcado de las cuentas de correo electrónico de los «Jordis», que precisamente hoy cumplen 100 días en prisión preventiva, la ha ordenado Llarena en el marco de una pieza secreta que forma parte de la causa por rebelión en que investiga al Govern cesado, la Mesa del Parlament y los líderes de las entidades independentistas.
En busca de las comunicaciones entre los líderes de las entidades y el Govern, los agentes han entrado además, con un requerimiento de información, en el Centro de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información (CTTI) de la Generalitat, situado en L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona), que centraliza la gestión del sistema informático de la administración catalana.
Una vez practicado el clonado de las cuentas de correo electrónico investigadas -que incluía tanto la personal como la de presidencia de ANC y Òmnium-, el juez ha levantado el secreto que dictó hace quince días en relación a esta pieza separada, ya que su único propósito era garantizar la sorpresa de la diligencia.
Marcel Mauri, dirigente de Òmnium, ha insistido en que la diligencia practicada por la Guardia Civil «entra dentro de la normalidad», si bien ha advertido de que se produce en un contexto de «represión» que tendría que «ruborizar a cualquier demócrata»·
Asimismo, ha resaltado que es la primera vez en los 57 años de historia de Òmnium que la Guardia Civil entra en la sede de esta entidad cultural, donde están dando la información requerida porque siempre, dijo, han colaborado con la Justicia, ya que no tienen «nada que esconder».
Por su parte, el líder de la ANC, Agustí Alcoberro, se ha mostrado convencido de que la documentación incautada por la Guardia Civil se enmarcará en las «labores normales de un presidente de la ANC», que es una entidad «cívica, pacífica» y que ha funcionado siempre de forma «ordenada y democrática». EFE


