O.A.I, F.S.V y G.L.I han negado en el juicio que se ha celebrado en la Audiencia Nacional los hechos de los que les acusa el Ministerio Público, que pide dos años de cárcel y una multa de 480 euros para cada uno por un delito de enaltecimiento del terrorismo.
«Era un acto que abría las fiestas del pueblo y donde los familiares de la gente que está presa reivindica el fin de la dispersión porque tiene que recorrerse miles de kilómetros con el coste que ello supone», ha dicho uno de los acusados.
Según uno de ellos, las pancartas que se desplegaron en el acto rezaban los lemas «Con todos los derechos de Tafalla», «Los queremos en casa» y «Refugiados» en referencia a «gente que está viviendo fuera de sus casas en Latinoamérica», si bien no ha querido contestar si estas personas son miembros de ETA que han huido de la justicia.
Este acusado ha reconocido haber portado en un momento dado de las fiestas alguno de los carteles, pero solo para trasladarlo de un lugar a otro, porque formaba parte de la comisión de festejos y esa era la función que el colectivo de amigos y familiares de presos le había encomendado.
Pero tanto él como los otros dos acusados han negado que, como sostiene el Ministerio Fiscal, las pancartas tuviesen lemas a favor de la amnistía de presos de ETA o con la imagen de José Javier Oses.
Versión que ha chocado con la de los guardias civiles que han declarado como testigos, quienes han asegurado que en las fiestas hubo pancartas con el lema a favor de la amnistía de presos de ETA y que después del brindis se oyeron gritos a favor de la independencia del País Vasco.
«La palabra ‘amnistía’ la pone de manera indudable en el cartel», ha aseverado uno de ellos, quien ha apuntado también que en otra pancarta se pudieron ver las siluetas de tres guardias civiles junto con las frases «Que se vayan» y «Ni se os quiere ni se os necesita».
Por otra parte, los acusados sí que han reconocido que del balcón se descolgó un cartel que decía «Presos a casa», si bien no han sabido precisar quién lo colgó.
También han afirmado que se bailase un «arresku» y que se brindase con cava, pero han dicho que era algo que se celebraba todos los años con motivo de la apertura de las fiestas patronales.
El fiscal ha elevado sus conclusiones a definitivas y ha mantenido la pena de dos años de cárcel para dos de ellos, mientras que para el otro ha pedido dos años y medio por concurrir el agravante de reincidencia al haber sido ya condenado con anterioridad por el mismo delito.
«No son actos de arropamiento ni para dar cariño a los familiares, son actos de homenaje», ha señalado el fiscal. EFE
A juicio tres acusados por homenajear al etarra José Javier Oses


