
El Gobierno de Navarra sigue olvidando que es un gobierno de todos y para todos al realizar un homenaje institucional a las que el propio gobierno llama víctimas de la extrema derecha y de los funcionarios públicos y olvidar a las víctimas de la extrema izquierda marxista-leninista, que así se titulaba la organización terrorista ETA, que cayeron por defender las libertades o estar desempeñando su deber para los ciudadanos.
Extraña, ante tal situación, que los llamados partidos «constitucionalistas» navarros, UPN, PSOE y PP, hayan participado en la toma en consideración y debate de una declaración institucional de Geoa Bai, Bildu, Podemos e IU, partidos que apoyan y conforman el gobierno navarro, por la que se legitimaba el acto arriba mencionado. Lejanos son ya los tiempos en que estos partidos no querían “retratarse” en aquellas iniciativas que venían del entorno Batasuno -así es como se llamaba, al hoy Bildu, por entonces-.
Cada vez que se participa en actos de este tipo, se legitima a aquellos que los promueven. El teatro de lo absurdo es una votación «por puntos», como se ha llevado a cabo en la aprobación de dicha declaración institucional, por la que unos se aprueban y otros no, hecho que muestra las contradicciones a las que, diariamente, se someten los partidos llamados «constitucionalistas», que se mueven incómodos en actos de este tipo y se ven, erróneamente, abocados a participar, por la excusa del llamado juego democrático.
Lo más lógico hubiera sido, ante indignidades de este tipo, levantarse y, con ello, no participar en este tipo de juegos.

