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El Gobierno de Navarra, en un comunicado, dice que «no organizó ningún acto de homenaje que incluía a miembros de ETA»
El Gobierno de Navarra, recuerda que en el homenaje a las víctimas por «motivación política» de la extrema derecha y funcionarios públicos, celebrado ayer sábado, en colaboración con el Parlamento de Navarra y la Federación Navarra de Municipios y Concejos, fue un acto «en cumplimiento de la Disposición Adicional Primera dela Ley Foral 16/2015, un acto de reconocimiento y reparación genérico y simbólico a víctimas de violencia de motivación política».
«El Gobierno de Navarra no va a permitir que se distorsione ni manipule el sentido de este acto», dice el comunicado.
La propia Ley fija la naturaleza de este acto como genérico y simbólico, contexto que reguló el acto organizado ayer sábado por Gobierno de Navarra, en colaboración con el Parlamento de Navarra y la Federación Navarra de Municipios y Concejos, ya que contemplaba el plazo de un año para su organización mientras fijaba una Comisión encargada de estudiar en el plazo de cinco años, quienes podrían tener la condición oficial de víctimas de motivación política.
La citada Ley fue recurrida por el Abogado del Estado ante el Tribunal constitucional que admitió a trámite este recurso que contemplaba la suspensión de la misma en enero de 2016. Sin embargo, y en contra de la suspensión total, el 26 de abril de 2016 el Pleno del Tribunal Constitucional levantó la suspensión de algunos artículos en concreto la Disposición que regula el acto. Posteriormente el 14 de septiembre de 2016, el Parlamento de Navarra, en el seno de la Comisión de Relaciones Ciudadanas e Institucionales aprueba una moción presentada por Izquierda-Ezkerra y apoyada por UPN, Geroa Bai, EH-Bildu y Podemos-Ahal Dugu, en la que insta al Gobierno a celebrar este acto en el plazo máximo de tres meses.
El acto organizado ayer sábado por las instituciones públicas navarras se inscribe pues en un contexto legal, avalado por el Tribunal Constitucional, como un acto de reparación y reconocimiento genérico y simbólico. En ningún momento del acto se hizo mención expresa a ninguna persona concreta.
Pero además, la organización del acto se inscribe en el deber ético que toda sociedad democrática tiene a la hora de respetar el marco internacional de defensa de los Derechos Humanos, tal y como quedo de manifiesto en todo el acto que se cerró con una Declaración Institucional de Gobierno de Navarra, Parlamento de Navarra y Federación Navarra de Municipios y Concejos en donde se expresaba el compromiso de las instituciones navarras en la defensa de los derechos humanos y el rechazo a todo tipo de violencia.»
