El Papa concede indulgencia plenaria por la 100ª Jornada Mundial de las Misiones, estar «unidos en la misión» entre una población mayoritariamente musulmana
Con motivo de la 100.ª Jornada Mundial de las Misiones, los misioneros de la Comunidad de Villaregia, comprometidos en una nueva misión en Ghinnir (véase Agencia Fides, 29/9/2026), en Bale Oriental, dentro de la Prefectura Apostólica de Robe, han compartido una reflexión sobre el mensaje del Papa León XIV, «Uno en Cristo, unidos en la misión», a partir de su experiencia concreta: el traslado de Robe a Ghinnir, en Bale Oriental, una nueva frontera de su presencia misionera en Etiopía.
«Las palabras del Papa nos interpelan en dos aspectos fundamentales: la unidad entre los discípulos y la necesidad de anunciar explícitamente a Jesucristo. Pero ¿cómo vivir esta misión cuando el anuncio directo no es posible o quizá todavía no ha llegado el momento? Al releer la exhortación apostólica ‘Evangelii nuntiandi’, de san Pablo VI, y el documento ‘Diálogo y anuncio’, texto oficial de la Iglesia católica publicado el 19 de mayo de 1991 por el Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso y la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, descubrimos que la misión pasa también por la escucha, el encuentro, la colaboración y la construcción de relaciones de confianza. Compartir el té sobre una alfombra, conocer a las comunidades, trabajar juntos por la dignidad de las personas y el bien común: son gestos sencillos que no sustituyen el anuncio del Evangelio, pero pueden preparar el terreno para que el testimonio cristiano resulte creíble. El diálogo no es lo contrario del anuncio. Es el camino por el que el anuncio puede convertirse en encuentro».
El Papa concede la indulgencia plenaria
León XIV, a través de la Penitenciaría Apostólica, ha concedido la indulgencia plenaria con motivo de la centésima Jornada Mundial de las Misiones, instituida por el Papa Pío XI en 1926 y que se celebra hoy, domingo 18 de octubre, y cuyo tema este año es «Uno en Cristo, unidos en la misión». Los fieles pueden rezar el Rosario junto con el Papa por la difusión del Evangelio en el mundo. En el decreto de la Penitenciaría se especifica que la indulgencia se puede obtener bajo las condiciones habituales: confesión sacramental, comunión eucarística y oración según las intenciones del Pontífice.
En su mensaje para la centésima Jornada Mundial de las Misiones, publicado el pasado 25 de enero, León XIV exhorta «a continuar con alegría y celo en el Espíritu Santo el camino misionero, que requiere corazones unificados en Cristo, comunidades reconciliadas y, en todos, disponibilidad para colaborar con generosidad y confianza». En el centro de la misión, el Papa identifica el «misterio de la unión con Cristo». En las palabras de Jesús que preceden a la Pasión — “Que todos sean uno: como tú, Padre, estás en mí y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste» (Jn 17,21). En estas palabras se revela el deseo más profundo del Señor Jesús y, al mismo tiempo, la identidad de la Iglesia, comunidad de sus discípulos: ser una comunión que nace de la Trinidad y que vive de y en la Trinidad, al servicio de la fraternidad entre todos los seres humanos y de la armonía con todas las criaturas”, explica el Pontífice. « Ser cristianos no es ante todo un conjunto de prácticas o ideas; es una vida en unión con Cristo, en la que participamos de la relación filial que Él vive con el Padre en el Espíritu Santo», subraya el Papa, y agrega que la responsabilidad principal de la Iglesia en misión consiste en la renovación de la unidad espiritual y fraterna entre sus miembros.
Participar en la misión evangelizadora de la Iglesia
En muchas situaciones asistimos a conflictos, polarizaciones, incomprensiones, desconfianza mutua, observa además León, señalando que «cuando esto ocurre también» en las comunidades eclesiales, «se debilita su testimonio». Y, en cambio, «la misión evangelizadora, que Cristo confió a sus discípulos, requiere ante todo corazones reconciliados y deseosos de comunión» . «Ningún bautizado» —afirma el Pontífice— «es ajeno o indiferente a la misión: todos, cada uno según su vocación y condición de vida, participan en la gran obra que Cristo confía a su Iglesia». Porque «como ha recordado en varias ocasiones el Papa Francisco, el anuncio del Evangelio es siempre una acción coral, comunitaria, sinodal». AGENZIA FIDES/VATICAN NEWS

