La entidad ha abonado este año 3.845 partidas, lo que le obliga a tener a disposición una liquidez de 300.000 euros
El vicepresidente de Derechos Sociales, Miguel Laparra, cree que a lo largo de 2017 se podrá ir reduciendo el número de personas que necesiten los adelantos de la renta garantizada que está realizando Cáritas Diocesanas, organización a la que ha agradecido el esfuerzo que lleva a cabo en esta materia.
Hasta noviembre Cáritas ha adelantado este año 3.845 partidas de renta de inclusión, lo que le obliga a tener en todo momento a disposición del Gobierno una liquidez de 300.000 euros, según los datos facilitados ayer por esa entidad.
Al respecto, en declaraciones a los periodistas, Laparra ha reconocido que son conscientes de que durante años ha habido un «volumen muy notable» de gestión de ayudas que «ha hecho difícil mejorar en cuanto a los tiempo la tramitación de cada expediente», por lo que Cáritas ha seguido adelantando parte de esas cuantías debido a la «urgencia de algunas de las situaciones».
Con la nueva renta garantizada, que supone una «simplificación muy notable del proceso de gestión», esperan que los expediente puedan tramitarse más rápidamente, así como que conforme se vayan reduciendo las necesidades se puedan acometer «más instantáneamente» las respuestas en cada uno de los casos.
No obstante ha precisado que «seguramente va a haber siempre» situaciones de emergencia para las que el procedimiento administrativo «llegue un poco tarde».
Respecto a los datos facilitados por Cáritas, con un total de 6.170 hogares atendidos, que suponen 14.891 personas beneficiarias, que implican un descenso del 6,5 % menos de hogares y un 3 % menos de beneficiarios, ha comentado que el «efecto de las políticas públicas se sigue estimando positivo en este momento, aunque puede ser que se haya podido reducir el ritmo de descenso».
Ha coincidido con esa organización en que en la medida que las personas han estado durante más tiempo en situaciones de pobreza y exclusión «va a ser importante desarrollar procesos más intensos de trabajo, formación y alternativas de empleo».
En ese sentido ha añadido que en esa línea están y como ejemplo ha citado que en su departamento lo que «más crece en este momento son los programas de empleo e inserción laboral».
Por otra parte, cuestionado por la crítica de diferentes colectivos y organizaciones sociales al gasto social en Navarra al considerar que no es comparable con la media europea, ha sostenido que eso se «obvio y manifiesto, no es nada nuevo».
Sin embargo ha apuntado que en esas afirmaciones «se infravalora el esfuerzo presupuestario de 2016 y 2017», en los que los presupuestos de su departamento «han crecido más de un 25 %», una cantidad que, en su opinión, «no es despreciable».
Laparra ha concluido que «queda mucho por recorrer, pero no se puede minusvalorar el esfuerzo presupuestario que se está haciendo y el enorme compromiso social del Gobierno y los grupo que le apoyan en reforzar cada vez más los capítulos de mayor compromiso social».

