
Se veía venir. Que el Secretario General del PSOE, Pedro Sánchez, haya anunciado que quiere volver a intentar ser Presidente, es una maniobra que tenía que producirse. Pedro Sánchez sólo puede “huir hacia adelante” ante sus, cada vez, más voces críticas dentro de su partido. Además, necesita un golpe de efecto para paliar el bajón en las encuestas y qué mayor golpe de efecto que este.
De todas las maneras, una empresa muy difícil, si es que ha sido una propuesta real, puesto que el PSOE ya decidió a finales de diciembre del año pasado con quién no iba a pactar, con el nacionalismo. Si a ello hace caso Sánchez, no parece que salgan los votos necesarios, puesto que el famoso pacto a tres, con Podemos y Ciudadanos, ya parece hubiera “saltado por los aires”, a tenor de las declaraciones de unos y otros.
Una empresa muy complicada para el Secretario General socialista, por lo que todo parece llevar, por tanto, a unas nuevas y repetidas elecciones generales, en las que no esta nada claro, que vayan a ser los mismo cabezas de lista. Tal es el caso del PSOE, si como se conocía ayer, alguno de los lideres autonómicos, tuviera intención de presentarse en un proceso de primarias.
Sería paradójico entonces, darse cuenta de que tras meses y meses de “marear la perdiz”, la situación surgida el 20D, sigue siendo la misma meses después y, por lo tanto, “para ese viaje no se necesitaban esas alforjas”.

