
El alcalde, Joseba Asiron, ha dicho que en la decisión de exhumación de los restos mortales de los seis navarros, Mola y Sanjurjo, enterrados en la Cripta del Monumento a los Caídos de Pamplona, el Ayuntamiento ha contado con la mayoría de las familias afectadas y también del Arzobispado
Además ha asegurado que las familias afectadas de las exhumaciones de los restos de las víctimas de la Guerra Civil de 1936 en el bando nacional han sido notificadas.
Asiron, que ha preferido «no entrar en polémicas con las familias» ha señalado que «representantes cualificados» del consistorio se pusieron en contacto con las familias afectadas para tratar este asunto. En concreto con seis de las siete familias, ya que una de las personas inhumadas, ha explicado, no tiene descendencia conocida.
«Había una mayoría absoluta de familias que se mostraban favorables a la exhumación», ha declarado el alcalde. Para luego confirmar que «se ha contado también con el Arzobispado de Pamplona».
El alcalde ha apuntado que el Ayuntamiento, propietario del edificio desde su cesión por el Arzobispado en 1998, «no puede hacer dejación de sus derechos en este caso» y ha subrayado que «después de 80 años, ha transcurrido un tiempo más que prudente para proceder a este tipo de actuaciones».
«Nosotros no hacemos otra cosa que cumplir con los preceptos de la memoria histórica», ha resaltado el alcalde, que ha aseverado que «la pregunta no debería ser por qué hacemos esto, sino cómo es posible que esto no se haya hecho antes».
