Navarra Información/EFE
El presidente de la Generalidad catalana, Carles Puigdemont, ha considerado este viernes que el proceso independentista «preocupa a muchos españoles, pero no preocupa al Estado español«, porque cree que cuenta con una ley que lo impide y con una mayoría política en el resto de España que no va a permitir ningún cambio.
Carles Puigdemont ha invitado hoy al Gobierno que salga de las elecciones del 26 de junio a sentarse a negociar una consulta sobre la independencia de Cataluña sin ideas preconcebidas y se ha mostrado abierto a pactar la fecha, la pregunta y el quórum.
El presidente de la Generalidad catalana ha lamentado hoy que en la política española no esté asentada la cultura de pacto, «el pactismo», que sí se da en Cataluña, pero ha pedido dialogar tras el 26J con el fin de acordar la fecha, la pregunta y el quorum de una consulta independentista.
En una conferencia organizada por Nueva Economía Foro, Puigdemont ha hecho un llamamiento al diálogo «con coraje» y con «ganas de llegar a un acuerdo», convencido de que eso llevaría «a la mejor de las soluciones: conjunta, dialogada y comprometida», y ha advertido de que mientras tanto su Govern continuará con su plan soberanista.
Puuigdemont duda de que este problema se resuelva con una reforma Constitucional desde la seguridad de que ninguno de los políticos que la proponen tienen una idea concreta más allá de «vaguedades» que «quepan» en los 140 caracteres de Twitter.
Y con el horizonte de las elecciones generales del 26 de junio, el presidente catalán no cree que la clase política española tenga el «coraje» de acometer una reforma constitucional cuando no han sido capaces de ponerse de acuerdo para evitar la repetición de los comicios.
No hay tampoco, a su juicio, un «fervor autonómico» en ningún sitio, sino que, por el contrario, hay un «proceso recentralizador voraz».
Degradación de Moody’s
El presidente de la Generalidad, cuestionado sobre la última rebaja de calificación de la deuda catalana por la agencia Moody‘s (inferior incluso al bono basura y con perspectiva negativa), ha afirmado que su gobierno en este asunto es «poquísimamente responsable». En este sentido ha reclamado para la Generalidad la capacidad de ser quien recaude los impuestos y entonces, ha dicho, «veremos qué calificación crediticia obtiene Cataluña».
También se ha referido a los conflictos que afronta el barrio de Gràcia con enfrentamientos nocturnos entre grupos antisistema y Mossos. En este punto Puigdemont ha asegurado que «hay que ser inflexibles» con los violentos. «No queremos tener ningún tipo de ambigüedad», ha dicho precisando que, además de garantizar la seguridad de los ciudadanos hay que «proteger a los que quieren protestar sin ser violentos».
Puigdemont ha tenido hoy una agenda cargada en Madrid, que le ha llevado, primero, a protagonizar un desayuno informativo, y después, a inaugurar un nuevo foro de conferencias de la Fundación José Ortega y Gasset-Gregorio Marañón, que preside el exministro Eduardo Serra. Al evento han asistido la exdiputada socialista Carme Chacón y la exparlamentaria del PP Cayetana Álvarez de Toledo.

Este iluminado plantea que los españoles aceptemos nuestra rendición incondicional. No, Puigdemont, existe el estado de derecho. Y, por favor, cambia de peluquero.
Porque no acabamos de una vez con todo esto, para que esperar más para aplicar el artículo de la constitución que anula la comunidad autónoma, y así se empieza a educar a los niños en la buena dirección. Tarde o temprano se va tener que aplicar ese artículo.