La seguridad nacional y la lucha contra el Estado Islámico han centrado este miércoles el quinto debate entre aspirantes republicanos a la presidencia de EE.UU
Este quinto debate, celebrado en Las Vegas (Nevada), ha sido el primero tras los atentados de París del 13 de noviembre y el ataque en San Bernardino (California, EE.UU.) del 2 de diciembre, por lo que ha girado, casi en su totalidad, en torno a cómo combatir al Estado Islámico en su califato de Irak y Siria y fuera de sus fronteras.
En el debato se han enfrentado los candidatos con más valoración y posibilidades, Donald Trump -exgobernador de Florida- y Jeb Bush -empresario-, con las polémicas declaraciones de Trump sobre la entrada de musulmanes en el país encima de la mesa. Bush ha definido a su contrincante como «Donald es muy bueno con los titulares, pero es el candidato del caos. Y sería el presidente del caos» y Trump ha descalificado las críticas achacándolas a sus bajos resultados en las encuestas ya que es el empresario quien en estos momentos lidera las encuestas para ser el nominado a la candidatura presidencial republicana en 2016.
Para del exgobernador de Florida, la propuesta de vetar temporalmente la entrada en EE.UU. de todos los mulmanes «lograría todo lo contrario» de lo que se busca, que es «destruir el Estado Islámico».
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