
En el día Mundial de la Trombosis, especialistas del Complejo Hospitalario de Navarra y de la Clínica Universidad de Navarra, subrayan la importancia de seguir sencillas medidas de prevención y evitar o reducir los factores de riesgo asociados al tromboembolismo venoso, que representa la tercera causa de mortalidad cardiovascular, tras el infarto de miocardio y el ictus isquémico.
Cabe destacar según los datos ofrecidos por los expertos que la trombosis venosa afecta, en España, a 60.000 personas por año. En Navarra, hay ya registrados 2.211 casos desde el 2001; que el tromboembolismo venoso representa la tercera causa de mortalidad cardiovascular, tras el infarto de miocardio y el ictus isquémico y, por último, que la movilización precoz es un método fácil y sencillo para prevenir estos procesos.
Los expertos navarros se suman a la celebración, hoy 13 de Octubre, del Día Mundial de la Trombosis que persigue “sensibilizar al público general sobre este importante problema, que conlleva una elevada tasa de morbimortalidad en nuestro medio, pero que puede prevenirse”. Esta iniciativa pretende, asimismo, “coordinar los esfuerzos de la comunidad científica y responsables políticos para reducir la carga sanitaria y social que supone esta enfermedad y promover la investigación, comunicación y educación”, aseguran los doctores José Antonio Páramo, hematólogo de la Clínica Universidad de Navarra, y Gregorio Tiberio, internista del Complejo Hospitalario de Navarra.
Magnitud del problema
El tromboembolismo venoso es la tercera causa de mortalidad cardiovascular, tras el infarto agudo de miocardio e ictus isquémico. En Estados Unidos, mata a más personas que el SIDA, cáncer de pulmón y accidentes de tráfico juntos (200.000 casos) y, en Europa, se calcula que provoca una muerte por minuto. Es, además, la tercera causa de muerte hospitalaria y la primera prevenible.
En España, según el Registro Informatizado de Enfermedad Tromboembólica Venosa, conocido con el acrónimo RIETE, afecta a unas 60.000 personas cada año, con una edad media 65,36 años y predominio en mujeres. En Navarra, siguiendo el Registro RIETE, 2.221 personas sufrieron tromboembolismo venoso desde el año 2001, siendo la inmovilización el factor de riesgo más frecuente.
Una enfermedad desconocida y prevenible
Los expertos lamentan el desconocimiento existente entre la población sobre los principales signos y síntomas de la trombosis. En este sentido, el Dr. Páramo subraya que “una encuesta reciente, realizada a 7.000 personas de 9 países de Europa, Asia y Australia sobre el problema de la trombosis, arrojó los siguientes resultados: menos de la mitad de los que respondieron eran conocedores de los síntomas y signos de la trombosis venosa profunda y el embolismo pulmonar. Entre los que tenían conocimiento del problema, la percepción también era diferente: si bien la mayoría conocía que la inmovilidad aumentaba el riesgo, pocos lo relacionaban con el cáncer y menos de la mitad sabía que podía prevenirse”.
Los datos clínicos, en muchas ocasiones, son muy sutiles y poco característicos. Pueden alertar de la presencia de un tromboembolismo, “desde un leve dolor en la masa gemelar de una extremidad, una tumefacción en la pantorrilla o un leve dolor costal, hasta pacientes que presentan un síncope, es decir, una pérdida brusca de conciencia. El clínico siempre debe tener en cuenta este diagnóstico”, explica el Dr. Páramo.
Factores de riesgo
En esta edición, la celebración del Día Mundial de la Trombosis se centra en la mayor incidencia de tromboembolismo en el curso de la gestación, ya que el embarazo y puerperio multiplican por cuatro el riesgo. Pero el factor más prevalente y más importante es, según explica el Dr. Tiberio, “la inmovilización durante cuatro o más días por motivo no quirúrgico, sobre todo, en pacientes con demencia o en los que padecen un trauma sin intervención”.
Los factores que influyen en la aparición de un trombo son: la reducción de la velocidad de flujo y estancamiento de la sangre (por falta de movilidad, en pacientes que padecen insuficiencia cardíaca o durante el embarazo); la alteración de la pared de los vasos, es decir, las” injurias” que se producen en las venas (por cirugía, traumatismo y durante el parto); y las alteraciones que se originan en todo el sistema de la coagulación de la sangre (durante el embarazo, alteraciones del sistema de los factores de coagulación y cáncer).
Medidas sencillas para su prevención
Para su prevención, los expertos recomiendan el uso de heparinas subcutáneas con el fin de evitar que se produzca el trombo en aquellos pacientes de riesgo (postintervenciones, inmovilidad, traumatismos…) y la adquisición de hábitos de vida saludables, evitando el sedentarismo, el sobrepeso y obesidad, y favoreciendo la movilidad. En definitiva, “evitando todos aquellos factores que favorezcan el estancamiento del retorno venoso”.
En los hospitales, existen dispositivos para medir el riesgo de los pacientes ingresados y proceder a su tromboprofilaxis con heparinas. “Pero sigue siendo la movilización precoz un método fácil y sencillo para prevenir estos procesos”.
Finalmente, los doctores Páramo y Tiberio, sugieren las siguientes medidas, dirigidas a la población, para su prevención:
- Realizar ejercicio diariamente (caminar con frecuencia, nadar o realizar gimnasia, por ejemplo).
- Aplicar agua tibia en las extremidades durante la ducha.
- Realizar gimnasia terapéutica.
- Beber suficiente líquido (por ejemplo, agua mineral, zumos o infusiones).
- Después de operaciones o partos llevar medias elásticas.
También es importante evitar o reducir los siguientes factores de riesgo:
- Estar mucho tiempo de pie o sentado
- El tabaco
- El sobrepeso
- La toma de la píldora anticonceptiva (si existen otros factores de riesgo, se deberá consultar con el médico).
En cuanto al síndrome de clase turista, recomiendan “que las personas con riesgo de ETV deambulen frecuentemente durante el vuelo, se sienten en un asiento de pasillo y eviten la deshidratación y no ingerir bebidas alcohólicas. La utilización de medias de compresión ligera parece tener un efecto protector en la reducción de ETV asintomáticos”.

