
Los 4, 3 millones de euros que las organizaciones agrarias navarras van a recibir de la Unión Europea, son una buena noticia para un sector que sufre los vaivenes climatológicos y de mercado, que hacen siempre que del agricultor o ganadero , se diga que » trabaja de sol a sol».
El sector agrario navarro, este año que pronto terminará, ha sufrido crisis lácteas, ha sufrido mala cosecha olivarera, ha disminuido su producción cerealística y sufre los altibajos de unos precios que, pese a estar regulados, malviven como consecuencia de unos intermediarios que los alteran de tal manera que el precio que se paga en origen, nada tiene que ver con el precio final que pagan los consumidores.
Sería deseable un mayor control, por parte de los organismos públicos y privados, para evitar estos «fraudes» que acaban pagando los ciudadanos en general.
Las leyes están ahí, solo hace falta aplicarlas. Gobiernos , organizaciones agrarias, cooperativas y demás estamentos agrarios tienen mucho que decir en este sentido. A juicio de muchos expertos y organizaciones de consumidores, existen soluciones, solo habría que llevarlas a la práctica.

