El grupo municipal de UPN en el Ayuntamiento de Pamplona ha criticado el balance de los 100 primeros días de Asirón y Bildu «sólo puede presumir de lo que ha heredado y ya estaba lanzado por el equipo de Gobierno de UPN y de lo que ha paralizado o impuesto por puro sectarismo”.
Además “Asirón ha sido durante estos tres meses el alcalde de Bildu y del 15% que le votaron y ha gobernado en contra de la mayoría de la ciudad”, han resaltado.
Así, el grupo regionalista ha recordado que “las obras del lazareto, de control del río Arga o las del Portal de Francia, que Asirón se ha apuntado como propias, habían sido planeadas por UPN, contaban con su correspondiente dotación presupuestaria, estando algunas incluso ya adjudicadas cuando él tomó posesión”.
Los regionalistas han denunciado también que “lo mismo ocurre con medidas sociales como la oficina de mediación hipotecaria, que en la legislatura pasada Bildu criticó, llegando incluso a votar en contra de su financiación, y que ahora presentan como un gran avance contra los desahucios, aunque lleve funcionando desde septiembre de 2012”.
UPN añade que “el balance de Bildu y sus socios de Geroa Bai, IE y Aranzadi/Podemos se resume en parar el TAV, parar el ascensor de Mendillorri, parar las licencias de hostelería, imponer la ikurriña, negarse a condenar los crímenes de ETA, ofender a las víctimas prohibiendo una exposición homenaje, saltarse normas municipales y tradiciones de nuestra ciudad y mantener un desorden absoluto en el Ayuntamiento siempre de espaldas a la Corporación”.
UPN ha lamentado que “Asirón tenga incluso que falsear la realidad para intentar mostrar algo en su balance, como cuando ha afirmado que se habían retomado las obras de la Avenida Zaragoza que estaban paralizadas”.
Según UPN, “queda claro que a Bildu le viene la alcaldía grande y que la gestión y el servicio a los ciudadanos no están entre sus prioridades”.

