

La diversidad de épocas, temas, técnicas, artistas, galerías y países marca la 18 edición del primer salón mundial de fotografía, Paris Photo, que abre hoy sus puertas al público y espera recibir 60.000 visitantes
La variedad pasa por «la procedencia de los artistas, que no son siempre únicamente fotógrafos, sino que a veces utilizan el medio y lo incorporan a otros procesos», resaltó en una entrevista con Efe el director de la feria, Julien Frydman. Excolaborador del ministro socialista de Cultura Jack Lang y ex director general de Magnum Photos Paris para Europa y los Emiratos Árabes Unidos, Frydman inició en 2011 una apertura al arte no sólo fotográfico y considera que ahora «ha llegado a la madurez y se ha convertido en algo natural».
El visitante podrá hacerse su propia idea de esta evolución hasta el próximo 16 de noviembre, a la vista de los hallazgos propuestos en 169 estands por algunos de los mejores y más poderosos editores, libreros y galeristas de 35 países.
El dato permite decir a Frydman, con toda «simplicidad», que esta es «la mejor feria de fotografía y la más importante del mundo». «La segunda tiene 80 expositores, es dos veces más pequeña y -añade- está además en competición con la feria que hace dos años lanzamos en Los Ángeles», cuya tercera edición se celebrará del 1 al 3 de mayo próximos.
Los precios de las obras ahora expuestas en París, desde los inicios de la fotografía en el siglo XIX hasta las últimas vanguardias, oscilan entre los 100 euros y el millón y medio de euros (entre 124,6 y 1,8 millones de dólares).
Valor sin par en una feria internacional, la participación extranjera es aquí mayoritaria, y de las 143 galerías seleccionadas (ocho más que en 2013), 45 son francesas, 29 tienen su sede en EEUU, 17 vienen de Alemania y 10, del Reino Unido. Diez países participan por primera vez en esta cita bajo la bóveda acristalada del Grand Palais: Arabia Saudí, Austraia, Brasil. Chile, Grecia, Irán, Taiwán, Túnez y Turquía, junto a otros habituales como Suiza, Holanda, Italia, Rusia, Austria, Dinamarca, Canadá, Australia, Suráfrica, Hungría, Japón y Polonia.
España, que en 2005, en calidad de país invitado, trajo una quincena de expositores, cuenta en esta 18 edición con uno solo, el barcelonés +RMaserre, mientras América Latina sigue reforzando sus posiciones.
Una multiplicidad de factores permite este descubrimiento. Entre ellos, el director del salón cita el crecimiento de cierto número de países, que ha permitido revalorizar a algunos artistas; la existencia de coleccionistas importantes o la reciente exposición dedicada a la foto latinoamericana en la Fundación Cartier de París.

