
Unas 4.000 ovejas de las 15.000 que pasarán este invierno en los pastos de las Bardenas Reales han protagonizado esta mañana en Carcastillo el tradicional acto de entrada de los pastores trashumantes de los valles pirenaicos de Roncal y Salazar
El director general de Desarrollo Rural, Agricultura y Ganadería, Ignacio Gil, ha acompañado en esta entrada simbólica a los ganaderos Ángel María Sanz, Francisco Fuertes, Lorenzo Fuertes y Domingo Urzainqui, el primero de Vidángoz y los restantes de Burgui, así como a representantes de la Asociación de Amigos de las Cañadas.
El Parque de las Bardenas Reales, al sur de Navarra, ofrece todos los años un magnífico espectáculo que se remonta al siglo XVI. Más de 100.000 ovejas procedentes de los valles de Salazar y Roncal atraviesan cada 18 de septiembre una de las puertas de acceso a este enclave natural, El Paso, en busca de pasto para el otoño y el invierno.
Según señala el Departamento de Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Administración Local, la trashumancia vive en las últimas décadas un gradual declive a pesar de su relevancia económica en el pasado. “Por eso es tan importante el apoyo de las administraciones y dar a conocer a la sociedad esta práctica”, ha señalado el director general de Desarrollo Rural, Agricultura y Ganadería, Ignacio Gil, quien se ha desplazado hasta el paraje de El Paso para acompañar a los pastores y apoyar el esfuerzo realizado para mantener este acto ancestral.
En Navarra, la trashumancia es una práctica altamente adaptativa, que permite un perfecto acoplamiento entre las actividades de pastoreo y los picos estacionales de productividad de los pastos. Con ello se favorece una óptima explotación de los recursos existentes, así como la posibilidad de evitar los períodos más críticos de escasez: la sequía estival en las zonas bajas y las nieves invernales en las zonas pirenaicas.
Asimismo, tal y como asegura el Departamento de Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Administración Local, son varios los trabajos que ponen de manifiesto la importancia que tiene la trashumancia y la red de vías pecuarias en la conservación de la biodiversidad y la generación de beneficios directos e indirectos para el conjunto de la sociedad.

