

El presunto autor es Claudio Giardiello. La policía lo ha arrestado después de que éste consiguiera salir del edificio y darse a la fuga. Una cuarta persona ha muerto por un ataque al corazón tras el suceso
Cuatro personas han muerto durante un tiroteo en el Palacio de Justicia de Milán, en el norte de Italia, según informan los medios italianos. El agresor, que se había dado a la fuga, ya ha sido detenido por la policía.
Según las primeras informaciones recogidas por la prensa italiana, el autor de los disparos, que se dio a la fuga, es Claudio Giardiello, de 57 años, y estaba imputado por bancarrota.
Las fuerzas del orden evacuaron el edificio y acordonaron la zona. El autor de los disparos se escondió una hora y media dentro del Tribunal de Justicia, se escapó en moto burlando el cordón policial y, finalmente, fue arrestado por agentes del cuerpo de Carabineros en el municipio de Vimercate, próximo a la capital lombarda.
«He oído disparos y he visto a un hombre con una pierna ensangrentada», ha contado una persona que se encontraba dentro del Tribunal cuando ha ocurrido el suceso. «He sentido miedo y he escapado».
La reconstrucción de los hechos
De acuerdo con la primeras reconstrucción de los hechos, el suceso se produjo a las 11 de la mañana. El agresor estaba sentado en el banquillo mientras un testigo de su caso era interrogado por el fiscal. Entonces, comenzó la disputa. Giardiello sacó la pistola y disparó al abogado Lorenzo Alberto Claris Appiani en el corazón e hirió a otra persona de gravedad.
Después fue a la oficina del juez Fernando Ciampi, de la sección de quiebras empresariales, a quien mató de un tiro en el acto, y se escondió en los laberínticos pasillos de la corte durante una hora hasta que consiguió huir en una moto. Y a 30 kilómetros del lugar de los crímenes fue detenido.
Según informan los medios italianos, tres de los fallecidos han muerto por heridas de bala, mientras una cuarta persona, que no presenta signos de violencia, podría haber muerto de una enfermedad causada por el pánico.
Los medios italianos se preguntan cómo el agresor pudo introducir un arma en el juzgado, y si fallaron las medidas de seguridad. La agencia italiana Ansa cita a testigos que trabajan en el tribunal que afirman que el arco detector de metales de una de las puertas de acceso al edificio estaba roto.
Caza al agresor
Los testigos aseguran haber escuchado entre cuatro y cinco disparos en la tercera planta del Palacio de Justicia. Una multitud de personas, abogados y clientes del tribunal, trató de escapar en medio del caos. «Escuché disparos y vi a un hombre con una pierna ensangrentada, me asusté y corrí», ha declarado a La Repubblica un testigo que estaba en el Palacio de Justicia de Milán cuando se produjo el tiroteo.
