Por José V. Ciordia, historiador
Tal día como hoy, un dos de abril de 1982, comenzaba la llamada Guerra de las Malvinas, conflicto bélico entre Reino Unido y Argentina por el control de ese archipiélago de islas situadas en el extremo sur del continente americano.
La guerra se desarrolló fundamentalmente entre el 2 de abril, día del desembarco argentino en las islas, y el 14 de junio de 1982, fecha acordada del cese de hostilidades en Malvinas.
El origen de la guerra fue el intento por parte de Argentina de recuperar la soberanía de las islas, a las que las Naciones Unidas consideraban territorios en litigio entre Argentina y el Reino Unido, aunque éste último los administra y explota. Argentina consideraba que estos territorios se encontraban ocupados por una potencia invasora, y los consideraba parte de su provincia de Tierra de fuego, Antártida e islas del Atlántico sur.
El 2 de abril de 1982, alrededor de cinco mil efectivos al mando del general Mario Benjamín Menéndez desembarcaron en Puerto Stanley, la capital de las Islas Malvinas, desde entonces rebautizada como Puerto Argentino. Los cuarenta y nueve marines ingleses que conformaban la pequeña guarnición encargada de la custodia del archipiélago fueron capturados y trasladados a Montevideo junto con el gobernador Rex Hunt. El general Menéndez asumió como gobernador de Malvinas.
Reino unido reacciono rápidamente, enviando un importante destacamento de fuerzas, formado por dos portaaviones y unos 28.000 hombres. A comienzos de mayo, tras el despliegue del grueso de sus fuerzas en la zona, los aviones de la RAF (Fuerza Aéreas británicas) comenzaron a atacar las posiciones argentinas, en especial la pista de aterrizaje de Puerto Stanley (Puerto Argentino, antiguo Puerto Soledad). Aunque los británicos no lograron expulsar a las fuerzas aéreas y navales argentinas, el submarino nuclear Conqueror provocó el hundimiento del crucero argentino General Belgrano, falleciendo 368 hombres. A continuación, un misil Exocet lanzado por la aviación argentina hundió a un destructor británico, el HMSSheffield.
El 21 de mayo, las tropas británicas desembarcaron en San Carlos (en la Gran Malvina). El desembarco se llevó a cabo con éxito, pero durante los días siguientes no cesaron los ataques aéreos contra los buques británicos que trataban de desembarcar suministros en tierra. Fueron hundidos tres buques de guerra y un mercante, el Atlantic Conveyor, varios helicópteros se perdieron y numerosos aviones argentinos fueron derribados.
El principal combate en tierra, después del desembarco, se produjo el 28 de mayo. Mediante ataques combinados de artillería e infantería los británicos tomaron las tierras altas que rodean Puerto Stanley (Puerto Argentino). El 14 de junio, la guarnición argentina, a las órdenes del general Menéndez, se rindió.
La Junta Militar que controlaba el poder en Argentina dimitió poco después de la derrota. Las islas fueron fortificadas por los británicos, manteniendo su carácter de colonia, aunque a sus habitantes se les concedió la plena ciudadanía británica.
El saldo final de la guerra en vidas humanas fue de 649 militares argentinos, 255 británicos y 3 civiles isleños.

