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De los aniversarios al caos, con un gafe que sigue atrayendo desgracias y ahora sentencias.

Escribo una semana después de una fecha que rememora dos aniversarios de efectos absolutamente contrarios para nuestra querida España y tras un pequeño paréntesis que justifica el tercero al que me refiero en el título, que vendrá el próximo año en ese día 2 de mayo, al que habrán adivinado que apunto. El primero conmemora el levantamiento que unió al pueblo español contra el invasor francés y el segundo sembró la célula de algo que nacía para la destrucción de España como nación, que en esta tercera etapa de su última fase está más cerca que nunca de conseguirlo. Pero vamos por partes.

Como muchos sabemos –no estoy seguro de poderlo hacer extensivo a la mayoría de víctimas de la LOGSE de 1990 y siguientes planes “deseducativos”–, el 2 de mayo de 1808, creo que martes aquel año, se produjo el levantamiento del pueblo de Madrid contra el intento invasor del ejército francés de Napoleón  Bonaparte, enemigo acérrimo de Gran Bretaña, que había entrado a España, supuestamente de paso, para atacar Portugal, aliado de los británicos, fruto del Tratado de Fontainebleau –muy brevemente resumido aquí – firmado por el valido de Carlos IV, Manuel Godoy con el emperador transpirenaico, o sea, de Francia, para los antes citados, en octubre de 1807. Fuentes más acreditadas que yo hay para conocer en detalle aquel enfrentamiento, principalmente de guerrillas, que se desarrolló entre ese año 1808 y 1814, cuando, poco después del Tratado de Valençay del 11 de diciembre de 1813, firmado por Napoleón con Fernando VII, se puso fin al conflicto que se ha venido conociendo como Guerra de la Independencia. Un término, por cierto, que mi buen amigo Luis Antequera descarta con muy buen criterio y fundamentados argumentos en este magnífico artículo que invito a leer, en el que habla mejor de Guerra franco-española o Francesada. Un fracaso napoleónico que llevó a calificar el francés como “la más grande tontería cometida en mi vida”.

El segundo de los aniversarios, más de triste recuerdo que otra cosa por sus nefastas consecuencias para España, es el centésimo cuadragésimo séptimo –147º para los de antes– de la ocurrencia del tipógrafo –impresor para los mismos– Pablo Iglesias Posse, cuando precisamente un 2 de mayo de 1879 fundó el Partido Socialista (entonces puede que) Obrero (y nunca) Español, como lo vengo llamando desde hace décadas, que completó con la UGT (1988) y las Juventudes Socialistas (1905), para ir creando escuela de vagos y maleantes. No me voy a extender mucho en este aniversario de lo que los socialistas califican “historia” y yo reduzco a “antigüedad”, porque el susodicho tuvo poca hasta que en 1910 –treinta y un años después de su fundación– consiguió su primera aparición parlamentaria como diputado único –se ve que nuestros antepasados eran bastante más inteligentes que nosotros y no le compraron la falacia– y después, tras el penoso protagonismo de la Segunda República que terminó en una cruenta Guerra Civil, despareció otros casi 40 años, para reaparecer tras la muerte de Franco y comenzar la deriva política en 1982, que se está completando y rematando en las dos etapas de 2004 a 2011 y en la actual de 2018 hasta que Dios quiera, que no sé si tendrá remedio. Cómo sería el fundador de la PSOE que se estrenó en el parlamento con su conocida frase, premonitoria de lo que en los últimos años estamos viendo: “Nuestro partido respetará la legalidad siempre que ésta nos permita alcanzar nuestros objetivos, si no, actuará fuera de la legalidad”. Y ya se encargó el primer gobierno socialista de Felipe González, que ahora parece menos malo en comparación con los dos siguientes, de ir adaptando esa legalidad para sus fines.

Sí quiero dejar la referencia de una serie de cuatro artículos publicados en 2016, en cuatro partes [1], en el ya histórico Blog cordobés Desde el Caballo de las Tendillas, en el que empecé a colaborar en 2014, dando mis primeros pinitos como aspirante a articulista de opinión. Desde mi punto de vista es uno de los mejores resúmenes de los entonces “137 años de golpismo, crimen y corrupción”, a los que faltaban los 10 transcurridos desde aquel año, especialmente los 8 últimos tras la llegada del que ha superado con creces al antes citado rey felón Fernando VII, que darían para un capítulo más, por lo menos. También, con perdón por la autocita, dejo el enlace de lo que escribía en octubre de 2018 , cuatro meses después de la llegada, puede que legal pero absolutamente ilegítima después de los procedimientos judiciales que estamos viendo, para acabar con la corrupción desde una sentencia con “morcilla” y con una moción de censura defendida por el que en el primero de los casos visto para sentencia que afectan al PSOE, la fiscalía anticorrupción le pide 24 años de cárcel y, actualmente, inquilino, con su asesor, del “resort” de Soto del Real, a gastos pagados por todos los españoles a los que llevan años esquilmando.

Y hablando de aniversarios, conviene recordar que el viernes 8 se cumplió el primero de la fumata blanca que llevó al cardenal Robert Francis Prevost de Boston a la silla de San Pedro como León XIV. Que, por cierto, ha elegido España como primer destino a un país europeo, algo que su antecesor Francisco no hizo en sus 12 años de pontificado.

Por su parte, nuestro gafe perpetuo que tan mal ha gestionado la “plandemia” del COVID de 2020; la erupción de La Palma de 2021, con damnificados todavía pendientes de recibir ayudas; la DANA de Valencia de 2024, con más de 225 muertos y enormes pérdidas; el apagón nacional que dejó a oscuras la península y por el que nadie ha dimitido todavía; el accidente de AVE en Adamuz con 46 víctimas mortales, que va por el mismo camino y todo un historial político de incumplimientos que necesitaría una enciclopedia para recogerlos, atrae a España una nueva desgracia en forma nuevamente de virus. Esta vez el hantavirus en su variante de los Andes, posiblemente la más nociva, producida en el crucero de lujo holandés Hondius, en el que han fallecido ya tres personas y en la madrugada del sábado al domingo fondeará finalmente frente al puerto de Granadilla de Abona de Tenerife, después de contradicciones ministeriales y para complacer a la comunista Organización Mundial de la Salud que dirige en la sombra el amigo chino Xi Jinping.  Nadie sensato se explica por qué el barco no se quedó en Sudáfrica cuando se produjo el primer caso, o en Cabo Verde, para hacer el trasiego de las 140 personas de veintitrés nacionalidades de las que sólo catorce son españolas, que parece que serán ingresadas en cuarentena en el Hospital Gómez Hulla de Madrid una vez desembarcadas. Pero podemos estar tranquilos con Mónica García, la ministra de Sanidad 3M, Mujer, dico y Madre, que con la del nombre son cuatro, como los mosqueteros. Y, con ella el inefable Fernando Simón, aquel director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, que sigue en ese puesto pese a que demostró su ineficacia con aquella frase que se llevará a la tumba: “España no va a tener, como mucho, más allá de algún caso diagnosticado” y el comité de expertos que nunca existió. Pero todo nos lo aclara otro “grande”, de nombre Fernando y de apellido materno Marlasca, España recibe al barco y organiza el trasiego “Por humanidad, por razones éticas, por razones morales“, tres cosas que perece no tener.

Y con la habitual frase “Visto para sentencia, el juicio ha terminado” finalizó el primero de los casos que componen el cerco judicial que cerca al presimiente Pinóchez, a su gobierno, a su partido cada vez más sanchista que socialista y a su familia, con una petición por parte de la fiscalía anticorrupción de 24 años de cárcel para el principal imputado, el exministro y exsecretario de Organización  José Luis Ábalos, 19 para su ayudante Koldo García y 7 para el empresario y mediador Víctor Gonzalo de Aldama. En la última sesión, los dos primeros ejercieron su derecho a la última palabra, aunque lo más destacado fue la intervención de algo más de hora y media del fiscal jefe anticorrupción, Alejandro Luzón, que dejó una frase que debería hacer reflexionar especialmente a la casta política: “La corrupción política está carcomiendo nuestro sistema democrático y solo una reacción contundente contra ella puede frenarlas. Desde luego que esto se refiere primera y fundamentalmente al ámbito preventivo, ámbito en el que yo, la fiscalía, tiene poco o nada que decir, pero también al represivo, con la importante función preventiva que cumplen también las sanciones penales”. Y aunque, de momento, desvinculaba a Sánchez de cualquier relación directa con la trama de las mascarillas y dijo que a su juicio no era el número 1 de la organización mafiosa y acataba las órdenes de la fiscal general Teresa Peramato “de García Ortiz” –yo por Pera (Pedro) mato– haciendo buena la archiconocida frase de su elector “¿De quién depende la fiscalía?”, dejó abierta la disminución de la pena para Aldama por su colaboración para esclarecer los hechos: “Una atenuante para beneficiar a los que quieran ayudar con una investigación y para no proteger la ley del silencio. Como digo, si de verdad queremos combatir las organizaciones criminales y la corrupción, debemos recompensar a quienes salen de ese entorno criminal y lo denuncian. De otro modo, la ley del silencio, ya bastante extendida, y me refiero ahora concretamente a este procedimiento y a los procedimientos relacionados con este, se impondrá con cualquier investigación de corrupción. Por eso es posible, como hace la acusación popular, apreciar la atenuante como muy cualificada. Y es también admisible, lo hace también su defensa, apreciar o valorar, desde luego, la atenuante privilegiada del apartado cuatro del artículo 570”. Algo que ha escocido bastante en la Moncloa y en particular al ministro “3 en 1”, Félix “Gracita” Bolaños, que dice que se ha querellado contra Aldama y acusó al PP de estar en connivencia con el empresario. Lo dice el mismo que indultó a Francisco Correa, denunciante de la Gürtel, para el que también la fiscalía de Dolores Delgado pidió la atenuante completa.

Y aunque Aldama no hizo uso de su derecho a una última intervención, habló por él su abogado, José Antonio Choclán, que dejó este recadito final : “La suerte del señor Ábalos y de don Koldo García ya se conoce; la suerte de Santos Cerdán también se conoce y próximamente, en la causa especial, se conocerá la suerte del señor Torres y de la señora Armengol”. Todo un aviso a navegantes, con el que yo no dormiría tranquilo si fuera la todavía inexplicable tercera autoridad del Estado o el expresidente canario

Mientras, el Loro Park de Producciones Moncloa sigue explotando el mensaje de la supuesta relación PP- Aldama después de que la acusación popular, representada por el abogado del Partido Popular, Alberto Durán, solicitara rebajar la pena del empresario por su decisiva colaboración con la Justicia, después de dejar claro en su intervención final que “Mientras los ciudadanos morían por millares cada día, un ministro y su fiel escudero llenaban furgonetas y coches oficiales con señoritas y sobrinas”. Y, cómo no, el encargado de organizar este relato de que Aldama no actúa para escapar de la cárcel sino porque es “pepero” de pura cepa, ha sido el todavía secretario general de los socialistas madrileños y candidato a disputar la presidencia de Madrid a Isabel Díaz Ayuso, el “ínclito” Óscar López: “El PP ha hecho lo que suele hacer, apoyar a un supuesto delincuente y criticar a un fiscal, lo hace siempre, es el método habitual y ha sido muy blando con Aldama, suele pasar”.

Y cuando este juicio se termina, se va acercando el del hermanísimo pluriubicado que no sabía donde estaba su despacho, que comienza a final de este mes de mayo y se confirma la acusación de su amada contable de la Sauna Adán y otros negocios, Begoña Gómez, después de que el  juez Juan Carlos Peinado haya rechazado archivar la causa contra ella, insistiendo en que la juzgue un jurado popular y desestimar los recursos presentados por la esposa del presidente y por los otros dos imputados, su “asesora” y amiga Cristina Álvarez y el empresario recomendado Juan Carlos Barrabés, pendiente de la decisión de la Audiencia Provincial de Madrid.

Y aunque merecerían un detallado análisis, no me puedo extender sobre temas tan importantes como la crisis de Irán y la no menor del vestuario del Real Madrid, que parece el desgobierno Frankenstein, el plantón a Díaz Ayuso de la presidente mexicana Sheinbaum, la amiga de Felónez ante la que nuestro Rey se disculpó por los abusos de nuestros conquistadores y el nuevo accidente que ha provocado la muerte de otros dos guardias civiles en la costa de Huelva, después de que el antes citado ministro del Interior desmantelara en 2022 la Unidad de élite OCON Sur para la lucha contra el narcotráfico. Descansen en Paz Germán y Jerónimo, cuando todavía sigue vivo el asesinato de Barbate que tiene indignada a la Guardia Civil https://www.larazon.es/espana/guardia-civil-estalla-gobierno-muerte-dos-agentes-estrecho-cronica-tragedia-anunciada_2026050869fe1ffdb5b066299609301a.html.

[1] https://desdeelcaballodelastendillas.blogspot.com/2016/01/psoe-137-anos-de-golpismo-crimen-y_20.html

https://desdeelcaballodelastendillas.blogspot.com/2016/01/psoe-137-anos-de-golpismo-crimen-y_21.html

https://desdeelcaballodelastendillas.blogspot.com/2016/01/psoe-137-anos-de-golpismo-crimen-y_22.html

Antonio De la Torre,  licenciado en Geología, técnico y directivo de empresa. Analista de opinión.

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